La maldición del Social Media Manager

Desconexión

Desconexión

La maldición del Social Media Manager (o como esté de moda llamarse ahora) es sencilla: su virtud es su condena. Seguro que ya has leído algo sobre la necesidad de desconectar, de darse un respiro y no dejarse llevar por el torrente social. Pero quizás no has pensado en todo lo que implica realmente.

Puede que ya nadie se ría de ti por que estás demasiado atento al smartphone, dado que ahora todos están demasiado pendientes de él. Pero hay una gran diferencia: quien trabaja en social media no tiene discontinuidad entre su vida profesional y personal. Es decir, usa las mismas herramientas para trabajar que para evadirse del trabajo, lo cual es imposible por mucho que nos mintamos a nosotros mismos.

Éste es el mejor post que he leído sobre el tema (es algo antiguo), es muy personal y por eso es interesante prestarle atención. Hace tiempo hice mi propio experimento personal, y apagué todas mis redes sociales con resultados esperados y alguna sorpresa (WhatsApp como mayor amenaza pese a su aparente ingenuidad).

Esta vez te propongo que pienses en la manera en que te puede afectar desde 4 puntos de vista:

1 Ausencia de discontinuidad

Cuando los canales de tu vida personal son los mismos que para tu actividad profesional se crea una fusión de ambas esferas. Las dos realidades parecen enriquecerse mutuamente, pero puede ocurrir que a largo plazo se “aplanen las experiencias” (son demasiado similares). Esta sensación de languidez o aplanamiento de la experiencia social matará ambas esferas si no tienes precaución.

En principio aportar valores subjetivos al trabajo y cuidar las relaciones personales como potenciales nichos de mercado no está mal, de hecho es correcto. Pero un abuso de estas ventajas provoca efectos perversos: crear marca personal a base de inventarse un “quién soy idílico” o vender seguros a tus familiares con tácticas agresivas son comportamientos típicos de quienes borran eufóricamente todas las fronteras personales y profesionales, tanto de entrada como de salida. Debe haber límites y hay que saber donde establecerlos.

Está claro que hay que tener valores subjetivos en el trabajo: honestidad, sacrificio, metas vitales, humor, equipo, etc. Pero también es palmario que las relaciones sociales y las comerciales tienen marcos diferentes. Pedir ayuda para cambiar una rueda pinchada en una carretera a cambio de 5€ es un experimento fácil que puedes hacer para que veas las reacciones de la gente. Este vídeo sobre una falsa entrevista de trabajo explota la paradoja de insinuar un marco diferente. En el vídeo las normas sociales presentan como estándar un patrón que en un ámbito laboral sería calificado de humillante y esclavista. Sólo han cambiado el marco y nos parece absurdo ¿verdad?

Ese es uno de mis lamentos sobre la marca personal: utiliza normas comerciales en un marco de relaciones personales y por eso me parece una chufla como hay pocas. No confundamos el prestigio profesional o estar disponible con dar la vara y estar de oferta permanente. Pero la continuidad te lleva a perder las referencias, y al final aplicamos normas en marcos que nos son adecuados.

2 El pensamiento computacional como asesino de las emociones

Métrica, menciones, amigos, likes, engagement, impactos en tu blog, SEO, KPIs, ROI… Todo en tu trabajo te lleva a medir resultados (¡obviamente!). Pero esas mismas herramientas acaban por incorporase a tu vida personal. Puede que no midas las menciones de tus amigos, pero sí que de manera inconsciente observas el efecto de tus canales personales. El efecto “conseguir amigos” (ansia numérica pura) está ahí desde el principio. Hay gente que se pone retos numéricos en Facebook o LinkedIn sin tener la más mínima consideración sobre si son amigos o contactos profesionales de verdad. Y no son pocos los que lo hacen, no nos engañemos.

En algunos casos extremos los canales personales y profesionales son los mismos, con lo que la métrica engloba tanto a amigos como a potenciales clientes, proveedores y socios. Dada la coincidencia de los canales es lógico pensar que la inercia nos hará extender tics, costumbres y compartir herramientas en nuestra esfera personal y en la profesional.

Hay experimentos que han demostrado que la mera propuesta de “pensar en términos computacionales” (números) reduce nuestra capacidad de sentir empatía y reconocer emociones. Es decir, cuando ocupamos el cerebro con números no dejamos espacio para mucho más,  sacrificando nuestra parte blanda.

Decía Stalin que “La muerte de un hombre es una tragedia. La muerte de millones es una estadística”. El caso es que somos incapaces de aplicar emociones a determinados números o conceptos abstractos, sobre todo si son números amplios. Por eso los vídeos y campañas de mayor éxito para recaudar fondos hablan de una víctima en concreto en vez de mostrarnos cifras, números, tendencias, estadísticas, informes, etc. Los mejores “virales” buscan provocar el efecto de una víctima identificable que provoque emociones. Las emociones son vínculos de tú a tú, no de tú a ‘magnitud’.

Lo más curioso es que para “simular emociones” desde una cuenta profesional usamos los números: tendencias, KPIs, ROI, etc. Es decir, buscamos en los números y la complejidad si hemos acertado con relación a las emociones y la sencillez. Esto nos crea una ceguera temporal hacia la conversación “de tú a tú”,  y especialmente en cuentas sociales pequeñas debemos evitarlo (otra cosa es manejar 200 conversaciones simultáneas).

Por otro lado, es normal que acabemos recreando ese patrón a pequeña escala; sobre nuestro pequeño mundo personal. A veces pensamos en nuestras relaciones personales bajo el prisma profesional, o al menos influido por esa ceguera temporal (números, patrones, hábitos personales y automatismos de métrica). Así, reducimos la emocionalidad también en nuestras relaciones personales, al estar influidas por nuestros tics corporativos.

Esto ocurre con mayor intensidad cuanto más difuminada esté la línea que separa tu trabajo de tu vida personal. Si tus canales sociales y profesionales son los mismos (autónomos, consultores, etc.) el efecto es entonces demoledor. Este estudio os va a encantar (sobre todo a los fans de apple) Automatic Effects of Brand Exposure on Motivated Behavior: How Apple Makes You “Think Different”. Lo recomiendo para que veáis hasta que punto nos vemos afectados por cuanto nos rodea.

3 La inercia como asesino de la creatividad

La inercia es el camino más rápido a la caída libre. Cuando me preguntan por qué “ando trasteando con herramientas, apps, redes o el móvil” siempre respondo lo mismo: “pruebo cosas para inspirarme”. Pero últimamente, sin negar en que hay que experimentar y renovarse, creo que he caído en un autoengaño.

El día a día nos mueve a gestionar pequeñas tareas y costumbres, que al trasladarse a nuestro ocio provoca que nunca tengamos espacio para reflexiones profundas. Digamos que no nos permitimos tiempo para hacer “limpieza mental” y ordenar conceptos.

Los árboles no dejan ver el bosque y el mimo hace ruido cuando le cae un árbol encima sin estar nadie cerca para escucharlo, así que da igual. Pensar en términos abstractos es complicado, la creatividad tiene sus normas: hay que rodearse de tiempo, concentración y libertad. El hecho es que la creatividad tiene más normas que la aleatoriedad conceptual, pero ambas requieren tiempo y ausencia de interrupciones.

Permitir que las redes sociales sean la inercia dominante (cuando pasamos del modo Ocio al modo Negocio solo cambiamos la cuenta, no el canal) mata la creatividad y la capacidad de pensar de manera estratégica o conceptual.

Así, probar herramientas nuevas y leer casos de éxitos no inspira, más bien transpira. No es malo, pero no hay que confundirse. Puede que copies mejor así, pero no te inspiras si no lo acompañas de espacios cerrados para la reflexión sobre los que serás tú quien cree conceptos o estrategias nuevas.

4 Ocio sin descanso

Open, de John Martinez Pavliga (Flickr)

Open, de John Martinez Pavliga (Flickr)

No tenemos tiempo, nunca tenemos tiempo para nada que no sea “en tiempo real”. Cada día entiendo más al conejo de Alicia en el País de las Maravillas, espero que un día deje de correr y rompa el reloj. No tenemos tiempo por que no somos nosotros los que controlan el tiempo. Tenemos la sensación de absoluto control y capacidad de gestión sobre nuestra vida digital (y la de nuestra marca), pero en realidad somos como un cubo bajo la lluvia que se quiere tapar con el asa.

Mantener un canal Twitter (por poner un ejemplo) es como hablar: exige atención constante. Cuando a las 17:59 horas sales de la oficina llegas a la falsa conclusión de que ha finalizado tu día laboral. Y la sensación es falsa por dos motivos:

1 – Por que el twitter de la empresa sigue abierto y las notificaciones no entienden de horarios.  Eso exige atención latente, gasta y consume energías.

2 -Por que el twitter personal abre a esa hora (si no lo había hecho antes), y ahora exige atención patente, que también gasta y consume energías.

En el mejor de los casos (te dedicas a tus perfiles sociales) te mentirás a ti mismo diciendo que tu twitter lo disfrutas, dado que es privado y no es lo mismo. Pero no es del todo cierto, seguirás aplicando una serie de hábitos, usando una serie de herramientas y en un estado de atención o prealerta.  Además, sigue siendo una exhibición pública en la que pones en la picota tu vida personal y profesional si no tienes cuidado. De nuevo estás en el mismo caso que con los canales de tu empresa: estás a disposición de los horarios de los demás, que podrán interrumpirte sea cual sea tu grado de relación y conexión.

Creo que eso es lo que realmente se democratiza con las redes sociales: ahora somos capaces de molestar a quien queramos.

Desconectar

Hay mil posts sobre cómo desconectar. No voy a escribir mucho sobre este aspecto dado que cada uno tiene sus trucos. Pero sí quiero trasladar lo que a mi me ha funcionado:

Ponte al frente de tu vida: la inercia mata.
Apaga el móvil/tablet/PC bastante antes de acostarte, no valen los términos medios.
Separa más tu vida personal de la profesional aunque sea para que beneficien de su propia diferenciación.
– Enumera las redes sociales que no te aportan demasiado y date de baja hoy mismo.
– Establece costumbres diferentes para redes sociales personales y profesionales.
Ojo con el BYOD.
– Participa en actividades lejanas a las redes sociales, aporta algo nuevo en tu vida que no sea mera continuidad.
Limpia los grupos de WhatsApp, no es obligatorio estar en gran parte de ellos.
– Escoge un período de al menos 1 mes y apaga todo en tu vida personal-media.
– Envía este post a todos tus contactos.

¿Por qué odiamos a los gurús?

El Gurú

El Gurú

La respuesta debería ser sencilla ¿no? Por cansinos. Pero no es tan obvia como pudiera parecernos. El gurú, así como su primo el de la marca personal, tiene una intensa actividad social que provoca no pocas reacciones adversas. ¿Por qué? ¿En qué nos molesta? ¿Qué es lo que nos irrita?

En realidad les odiamos* por que nos sentimos usados y traicionados… Ya oigo el ¿¡Mandé!? Sí, ese es el resumen breve para el que necesito que antes reflexiones sobre 3 puntos:

  1. El entorno.
  2. La relación.
  3. La traición.

El entorno.

Las redes sociales son entornos en los que las personas mantienen relaciones sociales. Y eso es clave, dado que al tratarse de relaciones sociales las reglas son claras… y sociales. Suena a Perogrullo, pero a veces olvidamos que nos damos de alta en redes para socializar, no para recibir anuncios. Ya sé que existen descuentos, cupones, contenido refrito exclusivo, etc. Pero la base real de las redes sociales son las personas y sus interacciones.

La presencia de las marcas y perfiles más corporativos está incluso separada en gran parte de las redes a través de espacios propios (p.e. páginas vs perfiles). Pero entre estas dos claras tipologías surge un hueco que representa el entorno preferido de Gurús y del Dr Jekyl y Mr MarcaPersonal.

La relación.

Si el canal es social también lo es la relación. La expectativa de los usuarios al establecer relaciones sociales es que se rijan por normas sociales, normas de comportamiento entre iguales o al menos que sean personales.

Imagínate que saliendo del metro una persona te pide que, por favor, le ayudes a subir un carrito de bebé hasta la calle. Esta persona está cargada de bolsas. Probablemente le ayudarías ¿no? (Si no es así deja de leer, desalmado, y revisa tu conciencia!).

Y ahora imagínate que esa misma persona te ofrece 0,25€ si le ayudas a subir las escaleras con el carrito. Probablemente no le ayudes, puede creas que hay engaño o que simplemente 0,25€ no compensa. Y si le ayudas ¿a que ya no te sientes estúpidamente feliz e integrado en el cosmos?

La diferencia es que al ofrecerte dinero las normas sociales han sido sustituidas por normas comerciales: ¿compensa 0,25€ por subir un carrito? ¿compensa 1€ por cambiar la rueda pinchada de un coche? Y lo más importante: ¿a que ya no te sientes una buena persona una vez que ha cobrado dinero?

Las personas siempre esperan una cierta equidad en el trato con otros, así que si vemos que somos objetivo (en vez de un socio) nos sentiremos usados. El dinero o el premio (la relación comercial, en definitiva) transforma drásticamente la relación personal.

La traición.

En cuanto las normas comerciales entran por la puerta las normas personales salen por la ventana. Ya no me siento bien por cambiar la rueda, no me veo como mejor ser humano. Y esto es clave para entender las relaciones marca-usuario en redes sociales.

Además, y aquí está la traición, el Gurú y Mr MarcaPersonal insiste en ofrecerte relaciones sociales que en realidad no lo son. Embuten sus ofertas, cursos y propuestas comerciales en su conversación. Su “amistad” es camuflaje.

Bien pensado son parecidos a los que venden seguros a su familia, pura traición y desasosiego familiar. Ellos prometen una conversación personal (asumida por el entorno y la relación que se crea) pero nos colocan en su funnel (¡prepárate a dar vueltas amigo!).

Y es legítimo, salvo que te lo creas.

El efecto depende de las redes, dado que determinan la relación y el entorno. Twitter, como red de contenidos es muy dado a esta confusión; LinkedIn parece un terreno abonado para ellos. Lo de Facebook es de cajón, y  quienes hace unos años aconsejaban hacer marca personal y operar en Facebook hoy lo están abandonando (Lo que no sé es si han avisado a sus clientes o no).

A esta traición hay que añadir que suelen aplicar todo tipo de automatismos y excesos (propios del lenguaje comercial, no del personal). Así que estamos ante alguien que no sólo no ha respondido a las expectativas, sino que además es extremadamente pesado.

Y esta reflexión sirve también para las marcas que abrazan el social media como atajo para su publicidad. Generas una relación falsa, dado que prometes ser social aunque la verdadera relación es otra. Y es entonces cuando la indiferencia es sustituida por la aversión.

* A ver, no es que les odiemos… pero casi. Bueno, puede que sólo a ratos.

Por qué tu pie de email corporativo no debe ser nunca una imagen

Mail (Foto de Ian Broyles, Flickr)

Mail (Foto de Ian Broyles, Flickr)

Que te quede claro: tu pie de email corporativo no debe ser nunca una imagen. No esperaba escribir nunca un post tan sencillo como éste, pero debido a que cada semana me encuentro con la misma pregunta (y recibo a diario varios emails que pecan de este problema) he decidido escribirlo. Al menos así cada vez que tenga que explicarme podré remitirme a mi mismo (cool!) y me ahorraré algo de tiempo.

Las escena es la de siempre, alguien que no se ocupa de estos temas decide diseñar el pie de mail corporativo: es entonces cuando él mismo genera una imagen con el logotipo sobredimensionado, algo de texto (cuya tipografía y tamaño nunca se conocerá), algunos links (que no son clicables) y probablemente un dibujo de un pino debajo aludiendo a la responsabilidad de no imprimir el susodicho email.

Salvo el logotipo, todo lo que sea una imagen se pierde en un email. Os resumo mis razones para no recomendar que tu pie de mail, o claim corporativo, sea una imagen:

  1. El texto es reutilizable: los receptores podrán copiar y pegar los datos de contacto del email, guardarlos en evernote, en otra agenda, enviarlos a un calendario, buscar en la web, geolocalizar en un mapa, añadir a 4sq… y un eterno etcétera.

  2. El texto es clicable: la imagen admite sólo un link/clic, salvo que te metas a hacer mapas de hrefs en la imagen, en cuyo caso eres un caso perdido y no deberías seguir leyendo este post. Cada texto puede incorporar un link diferente, y podrás incorporar a tu pie de email un link hacia tu perfil de Linkedin, al canal Twitter corporativo, a la web de la empresa y a tu propio email (Sí! Otro mundo es posible y está lleno de links!).

  3. El texto es encontrable: usando texto en vez de imágenes pueden buscarte en el programa de correo por tu nombre, cargo, empresa, o la dirección física de las oficinas. Con un pequeño fragmento que sea recordado podrás ser buscado en los programas de correo de tus destinatarios. Esta ventaja se expande si añades un correo a una agenda de eventos, calendario o CRM.

  4. El texto es imitable: sí, puedes reutilizarlo para actualizar un teléfono, añadir tu twitter, cambiar la dirección de las oficinas, etc. Puede que los nuevos empleados usen una plantilla para incorporar sus propios datos, evitando la anarquía postal  el libre albedrío. ¿No te convence? Pues imagínate que para cada pequeño cambio que hagas debas generar una imagen nueva y molestar pedírselo a tus informáticos / diseñadores ¿No suena a poco eficiente?.

  5. El texto es estándar: el texto es visible y compatible en cualquier soporte, las imágenes no. La mayoría de los clientes de correo, y sobre todo en dispositivos móviles, no cargan las imágenes por defecto. Cada vez más correos se abren desde dispositivos móviles, no lo olvides.

  6. El texto es responsivo: salvo que te compliques en exceso es muy fácil conseguir que el texto sea responsivo, mientras que si utilizas imágenes lo más probable es que en determinados navegadores (móviles, tabletas, consolas, smart TVs, navegadores accesibles) tengas bastantes problemas.

  7. El texto es compatible: insisto en este punto, dado que garantiza que será visible en cualquier soporte, lo cual es la razón principal que tiene cualquier pie de email… aunque muchos insistan en convertirlos en banners.

  8. El texto es seguro y ligero: salvo que incorpores un NSFW en el asunto lo más probable es que los filtros de correo tengan menos problemas con textos que con imágenes, que además cargan de peso tu buzón de correo. Tu buzón puede estar saturado de imágenes sobredimensionadas (y repetidas hasta el infinito y más allá) en términos de KBs. He visto algún pie de mail de 1MB, eso es ego y no otra cosa.

 ¿ Y qué ventajas tiene cambiarlo por una imagen? Ninguna, como mucho algo de diseño que probablemente nunca sea visible.

Mensajes directos a cualquier usuario de Twitter: una terrible idea

Twitter se corrompe como los Zombies, pero sin estar tan de moda

Twitter se corrompe como los zombies, pero sin estar tan de moda

Twitter ha anunciado que en breve podremos recibir Mensajes directos (DMs) de cualquier usuario sin atender a la relación que tengamos con ellos. Twitter afirma que “cambia por completo la forma de comunicarse en la red de microblogging.” En realidad no la cambia sino que la dinamita, y además eso no es comunicarse: tiene tanto de “comunicación” como repartir flyers a la salida del metro.

Sinceramente, si recibir spam es revolucionario creo que debemos replantearnos muchas cosas. Una de las particularidades de los mensajes privados era que permitían (en una plataforma de libre expresión) poder mantener conversaciones privadas basadas en el mutuo consentimiento (seguirse para poder enviar y recibir DMs).

La relación ‘1 a 1’ marcaba la capacidad de comunicarse y no las ansias publicitarias. Twitter pasa de ser un entorno bidireccional y multipunto (Todos hablan con todos de tú a tú) a ser un entorno unidireccional (permite ser impactado por cualquiera de manera masiva y privada).
Tener una cuenta en Twitter será lo mismo que tener una dirección de email pública en la que recibir cualquier comunicación de cualquier cuenta. Oh! Sí! Hay que permitirlo primero, pero algo me dice que en breve será al revés y que tendremos que impedirlo nosotros, sobre todo para las nuevas cuentas que se creen.

Esta nueva opción creo que sólo se justifica por sus recientes informaciones sobre el freno en su crecimiento, y el hecho de que pierde un Euro por cada 3 que factura. Es tan sencillo como que Twitter prepara su salida a bolsa y necesita ser un canal de publicidad más evidente de lo que ya es, y esta decisión va en contra de los usuarios como individuos.

A priori para las marcas es muy útil poder enviar cualquier comunicación a cualquier usuario. Pero eso no es conversación ni es social networking, no es más que simple y puro spam. No me preocupan mucho determinadas empresas que cuidan su imagen de marca: no creo que abusen ni lleguen a usar algo tan evidentemente invasivo como mensajes directos no solicitados. Si los DMs automáticos ya eran cosa del pasado es porque la propia comunidad los rechaza: son molestos, invasivos, innecesarios e impersonales. En gran parte de los casos los DMs eran spam de cuentas infectadas. Sobre todo me preocupa el uso por parte algunas marcas no tan pulcras y sobre todo los expertodólogos, gurús y salvadores-ninja-evangelistas:

  • ¿Os acordáis de esos ‘gurús’ que emiten cerca de 250 tweets/día como si fuera un RSS?
  • ¿Os acordáis de esos ‘gurús’ que emiten cerca de 250 tweets/día como si fuera un RSS? Sí, lo repito por que usan varias cuentas para hacerlo. Así que…
  • ¿Os acordáis de esos ‘gurús’ que siguen de manera activa a 100.000 usuarios a los que casualmente le siguen unos 100.001 usuarios? Efectivamente, todos sabemos que realmente leen tus tweets.
  • ¿Os acordáis de esos que publican su LinkedIn y Facebook en Twitter para entablar una verdadera, sincera y compensada relación personal?
  • ¿Es que no tenemos suficiente spam en Twitter?

Pues ahora toca más de lo mismo pero en secreto, con lo que podremos abusar un poquito más de Twitter como marcas. Si dispones de una herramienta profesional para publicar DMs puedes “abusar” de tu superioridad tecnológica para directamente impactar a todo aquel que haya abierto su perfil a los interesantes contenidos de su indudable interés la basura.

Tal y como yo lo veo creo que Twitter ha copiado el sistema de Spam de las cuentas infectadas por apps chungas y lo ha adaptado a sus necesidades: ser un canal para las marcas a costa de los usuarios. Resumo: abrir mi cuenta al spam via DM es una terrible idea.

Update: me comenta @IBC84 en Twitter que debo ser más optimista, y que sólo si lo activo recibiré spam DMs. Es cierto que hay que ser más optimista, debo aprender de él. Pero juntar optimismo, inversores y privacidad en la misma idea me cuesta :-).

6 recetas realmente extrañas de IFTTT

If This Then That

If This Then That

IFTTT es una fuente de sorpresas, hay miles de automatismo (llamados “recetas”) que sirven para múltiples aplicaciones y programas. Para quien no lo conozca, IFTTT es un servicio que te permite establecer automatismos de manera sencilla. Con IFTTT podemos hacer tareas cotidianas que a veces se olvidan, posponemos o simplemente nos roban demasiado tiempo. Hay recetas para detectar correo importante y/o reenviarlo, generar alertas, rutinas para GTD, guardar copia de fotos, tener backup de tu Facebook o hacerte pasar por gurú y enviar tweets cada 17 minutos.

Cuando paseas por su “recetario” es imposible no encontrar alguna función que no se ajuste a gran parte de las tareas que haces en tu día a día. Recomiendo visitar la sección de automatismos de las apps que uses normalmente (Google Reader, Gmail, Facebook, Flickr, Instagram, etc.) y descubrirás que el día puede tener 27 horas.

Para que os sirva de comburente y estimule vuestra imaginación os presento las 6 recetas más raras que he encontrado en IFTTT. Seguro que hay más… si las conoces compártelas con nosotros en este post, prometo visitarlas. A través de ellas seguro que se te ocurren otras recetas adaptadas a tus necesidades.

1.-  Envíame un SMS en caso de que el CDC reporte una invasión Zombie
https://ifttt.com/recipes/48155
Entiendo que esta receta vale tanto para los zombies apocalípticos como para los que son sólo una amenaza local. Pensad en este automatismo para plagas, terremotos, o alertas de subvenciones, programas, concursos públicas, etc. También puedes generar una alerta para cuando una búsqueda en fuentes RSS arroja determinados resultados, y eso sí que es interesante.

2.-  Escribir “a mamá” un par de veces a la semana, y enviarle una foto de flickr
https://ifttt.com/recipes/52064 + https://ifttt.com/recipes/52065
Creo que hay que tener el alma muy curtida para automatizar a una madre, pero combinar recetas es otra de las posibilidades que IFTTT ofrece. Acumulando recetas la flexibilidad de los automatismos es increíble.

3.-  Simula tener una novia/novio que te llame
https://ifttt.com/recipes/18916
Esta receta te permite simular tener pareja, en concreto una pareja de las que llama de manera constante. Yo no le veo la utilidad  salvo que cuando rompan se repartan los regalos y no riñan por sus amigos de Facebook. Además pienso que confesar a tus amigos que sales con un automatismo debe ser socialmente complejo. Me parece más soft esta receta para recibir una llamada en caso de que envíes un determinado SMS, pero la idea es similar https://ifttt.com/recipes/12269 

4.-  Recuerda cuando tuviste sexo y anota los detalles en el calendario
https://ifttt.com/recipes/71953
Sin comentarios… Sinceramente, he escrito cerca de 20 descripciones de este automatismo y he tenido que borrarlas todas. Solo diré que en la receta dice “Used 1 time”.

5.-  Publica en Facebook “Que la fuerza te acompañe” el día del aniversario de Stars Wars
https://ifttt.com/recipes/33613
No entiendo como es posible que te acuerdes de hacer este automatismo y que a la vez necesites activarlo para no olvidarte. Si es tan crítico en tu vida deberías hacerlo manualmente y “honrar a la fuerza”. Pero algo tan obvio se aplica a tus redes sociales, algunas cuestiones importante pueden ser olvidadas. Informes, visitas, alertas de caducidad de períodos de prueba…. hay mucha utilidades para una alerta en un plazo fijo.

6.- Cóctel de recetas para cumplir tu “new year resolution”
http://www.geeksugar.com/Best-IFTTT-Recipes-Losing-Weight-26567233 
Con imaginación se pueden automatizar programas enteros que giren sobre un objetivo, esa es la idea de IFTTT. Este post reúne recetas de IFTTT para cumplir con la resolución de año nuevo: “adelgazar”.

Obviamente, este no es el post más serio que he escrito. El caso es que mi propuesta es mostrar, con ejemplos directos y sencillos, cómo las recetas de IFTTT pueden ser la solución a gran parte de las pérdidas de tiempo y olvidos. Uno de los graves problemas que plantean es que una vez en marcha pueden ejecutarse en el peor momento, por ejemplo en medio de una crisis social, cuando es inoportuno, etc.

¡Suerte al cocinar tus recetas! Y recuerda que son para ayudarte, no para sustituirte en la conversación social.

Por qué no retransmito eventos mediante hashtag

Seguro que ya os ha pasado: llegáis a una jornada, seminario o feria y os dan el hashtag oficial para que podáis conversar con los asistentes del evento y “compartirlo”. Rápidamente lo copiáis (algunos hasta crean una plantilla de tweet) para poder usarlo con más comodidad. Y entonces los asistentes entran en una frenética y parcialmente irresponsable actividad tuiteando todo lo que allí ocurre, desayuno incluido.

¿Has pensado qué beneficios tiene tuitear el evento tanto para ti como para tu comunidad? Para el organizador del evento es una manera de expandir su mensaje y ganar notoriedad, pero: ¿Te han propuesto un trato justo? ¿Ganáis lo mismo retransmitiendo el evento? Los hashtags sirven para aglutinar o indexar de manera descentralizada la información sobre un tema. Pero los hashtags de eventos no son aportes gratuitos, no están descentralizados, son artificiales y no se corresponden con el interés de la comunidad. Esos hashtags de evento son corrientes artificiales de contenidos.

Mi experiencia es que con estos hashtags sólo gana el evento, y en algunos casos hasta provoca reacciones negativas para todos. Algunos  concursos mediante hashtag son “silenciados” por muchos tuiteros debido al exceso de algunos participantes. Y es que la línea entre notoriedad y rechazo a veces se encuentra en la naturalidad de la presencia del hashtag. Empujar un hashtag de manera artificial es mucho más proclive a causar rechazos, y por eso es importante saber cómo usarlos. No olvides que no es lo mismo notoriedad que notabilidad. 

Retransmitir el evento desde twitter presenta estos problemas:
–          Estás tuiteando en exceso, corriendo alto riesgo de quemar a tu audiencia.
–          Tus tweets carecen de contexto y probablemente no sean entendidos.
–          No informas, no opinas, solo reportas sobre un tercero sin añadir valor.
–          Estás tuiteando sobre un evento/acto al que muy probablemente quien no haya ido es porque no le interesaba.
–          Claramente no estás leyendo tu TL, no conversas.
–          Corres serio riesgo de unfollow por ser molesto.
–          Probablemente estás repitiendo el mismo dato, frase u ocurrencia en la misma comunidad y al mismo tiempo.

#TerradeBloggers es un ejemplo extremo, pero hay otros hashtags similares para ganar libros o relacionados con concursos. En el caso de charlas y conferencias la cosa cambia: el hashtag no aporta nada y el exceso de actividad puede condenarte. Reconozco que hay algunos beneficios pero creo que no compensan, dado que muchos son aparentes:
–          Te van a ubicar en el evento. Puede servirte para desvirtualizarte (insisto, estás a un metro de ellos).
–          ¿Vas a ganar followers? En un primer momento es probable, pero las pruebas que he hecho en eventos me dicen que esos mismos followers se irán en un muy alto grado cuando recuperes tu cadencia y contenidos normales.
–          Es probable (poco) que acabes manteniendo una conversación con asistentes del evento desde Twitter, porque cuando se retransmite no se lee.

En general cuando te dedicas a retransmitir eventos regalas tu canal  a un tercero, y en muchos casos abrasas a tus followers sin ningún tipo de filtro dando información sin contexto ni hilo conductor. Personalmente ya no retransmito eventos, y desde luego desde los perfiles profesionales que llevo nunca lo hago: abrasas a tu audiencia con contenidos de otros que en nada benefician a tu comunidad.

Si aún así quieres retransmitir eventos me tomo la libertad de aconsejar unas sencillas normas para “minimizar los daños”:
–          Opina, aporta valor, individualízate.
–          Prudencia: no puedes enviar 30 tweets en 1 hora.
–          No confundas: no hay contexto.
–          Acuérdate de tu comunidad, piensa en cómo recibirán tus tweets.
–          Evita la información discontinua: crea un hilo conductor, cuenta una historia.
–          Lee tu TL y debate con los asistentes.
–          Céntrate en el contenido del evento: olvida el catering, las presentaciones, los formalismos y protocolos.
–          Sobre todo: no abrases a tu comunidad.

Acuérdate de lo que tú mismo haces cuando alguien en tu TimeLine aparece unas 40 veces seguidas en una mañana repitiendo frases… Pues a eso me refiero.

3 reflexiones sobre el post “I quit Twitter for a month and…”

Si no habéis leído el postI quit Twitter for a month and it completely changed my thinking about mostly everythingrecomiendo que lo hagáis con calma. Es una reflexión profunda de quien ha usado Twitter a nivel personal y profesional desde 2006, así que creo que sabe de lo que habla.

Tras su lectura hay 3 reflexiones que quiero compartir como respuesta/continuación a ese post (insisto, merece la pena leerlo). Creo que los problemas que apunta el autor se originan en 3 cuestiones:

  1. ¿Es Twitter una red social?
  2. El efecto 1 contra 1.000
  3. El personal branding

1.-          ¿Es Twitter una red social o de contenidos?
Twitter provoca ansiedad y sensación de incapacidad sobre todo por la excesiva rapidez y el elevado número de mensajes que se recibe. Pero este hecho se limita mucho si aceptas esta máxima: tus following/followers no son exactamente relaciones sociales estables, son generadores de inputs.

Esto no quiere decir que no puedas socializar desde Twitter, pero no pierdas el foco: Twitter es ante todo una red de contenidos. Considerar que es una red social es como pensar que en un convite de 500 asistentes debes bailar y brindar con todos: es un grave error. “Socializar” es interactuar y compartir de manera real y personal: seguir/ser seguido en Twitter no es ni el comienzo de eso (y menos desde IFTTT).

Si aceptamos el número de Dunbar entonces Twitter, como red social, directamente se derrumba (Sobre el número Dunbar en Wikipedia). Es imposible manejar Twitter como red social pura dado que supera nuestra capacidad. Da igual las herramientas de SocialCRM que tengas a tu disposición, siempre será algo impersonal o inabarcable como red social si tu comunidad pasa de una determinada cantidad de miembros. Y aún así hay quien insiste en los DM automáticos.

Personalmente siempre recomiendo tener una lista privada en Twitter de no más de 100 personas (bueno, 120 perfiles máximo para ultratuiteros). Esa lista será tu mini red social de Twitter y contiene aquellas personas con las que empatizas y/o las que conoces fuera de la propia red. Con esta lista podrás separar los contenidos de tu actividad social y no te sentirás arrollado por la propia red cuando quieras desconectar o simplemente usar la parte social de Twitter.

Como red de contenidos Twitter es aún más interesante. Al cuidar de tu comunidad recibes mucho más a cambio, y para ello sólo hay una serie de reglas basadas en el respeto, la sinceridad y grandes dosis de sentido común.

2.-          El efecto 1 contra 1.000
Muchas veces al acceder a una red social nos enfrentamos a ella dotándole de personalidad propia: “soy yo frente a la comunidad”. No nos comparamos con los individuos de la red sino que lo hacemos con toda la red a un tiempo, y hacer eso es una fuente de frustración.

Digamos que recibimos 1.000 impactos positivos de terceros a los que sólo podemos responder una vez, haciendo que nos sintamos menores. Esto se evita si comprendemos que estamos ante un todo, y no ante una parte equivalente. Por muy poca empatía que se tenga te verás afectado de manera constante, a unos niveles difíciles de soportar, si no fragmentas toda la información que recibes. Recuerda que no estás frente a la red, sino dentro de ella… Tú también eres parte de “ese muro” que tanto te impresiona.

Es importante que al interactuar en redes sociales no lo hagamos bajo un concepto global, sino de manera individual. Esto elimina la conveniencia del personal branding, que es el siguiente punto de reflexión: la desnaturalización de las personas.

3.-          Personal Branding
Tengo un post sobre por qué creo que es un gravísimo error, así que no me extenderé mucho. Si quieres leerlo está aquí: El persona branding, un camino equivocado.

El personal branding es pura ingeniería social, no tiene nada que ver con el prestigio y la reputación. Las marcas se afanan en imitar a las personas para ganar autenticidad mientras otros se empeñan en hacer justo lo contrario para acabar siendo artificiales. Este “nuevo mantra” va en contra de la naturaleza de las redes sociales: poner en contacto a las personas. Hay dos ideas de ese post que sí que voy a recordar aquí:

  • Las marcas no son creíbles por la artificialidad de sus técnicas pero el personal branding quiere copiarlas y usar un modelo parcialmente fallido.
  • El personal branding es matar el Cluetrain. El personal branding es vender, no compartir.

Las redes sociales son plataformas para el conocimiento, no catapultas sociales para el enriquecimiento. O al menos, así prefiero que sean, pese a que leyendo mis redes sociales veo que mi postura no es precisamente la más popular (ni tiene por qué serlo).

Resumen
Entiendo perfectamente la sensación del autor, sobre todo sobre el punto de interrupciones constantes que provocan las redes sociales y el email. Hay que saber acotar nuestra presencia y actividad en las redes sociales, llevándola a un terreno más natural y cercano al propio motivo del nacimiento de las redes sociales.

Nunca olvidéis por qué os metisteis en una red social, probablemente esa fue la mejor idea y luego os dejasteis llevar.