Cómo crear tu propio canal RSS

RSS

Imagina que quieres tener tu propio canal RSS que combine los diferentes ítems que se publican en tus suscripciones. Es decir, quieres tener un Feed RSS que contenga tus blogs favoritos. O mejor aún: imagina que quieres que determinadas noticias se fusionen en un único Feed de RSS.

Sí, eso te permitiría tuitear unas 4.537.584 veces al día de manera casi automática ¡Es el sueño de cualquier gurú! ¡Serás capaz de automatizar los inputs para que tus outputs sean exclusivos de marca personal y así poder fotografiar tu comida!

¿Para qué quiero mi propio RSS?

Además del spam social y en general la falta de criterios a la hora de tuitear sobre casi cualquier cosa se me ocurren, al menos, estas aplicaciones:
1 Para alimentar de manera automática un newsletter o digest vía Mailchimp con la ayuda de sus Merge Tags.
2 Para alimentar un blog/intranet de WordPress en tu empresa o grupo de trabajo.
3 Para mantener al tanto de tu sector a socios y clientes.
4 Para curar contenidos e inspirarte mediante una revista personalizada.
5 Para seleccionar contenidos y noticias de tu empresa, producto o competencia y poder suscribirte a ellos.
6 Para dominar el mundo libre con IFTTT.

Esto no es nada nuevo: Google Reader ya nos ofrecía la posibilidad de generar RSS, y por eso (y ser un estándar) era la mejor plataforma para explotar feeds de manera profesional.

Pero Google Reader murió y Feedly llegó para ocupar su trono. Quitando la estética de Feedly y su discutible rapidez no creo que solucione mucho a nivel profesional. Las opciones de pago de Feedly no ofrecen ventajas más allá de la búsqueda, y me parece una tomadura de pelo para calvos lo de no poder buscar entre tus propios feeds!

Cómo generar mi propio RSS

1 La plataforma: InoReader

Date de alta en InoReader, es uno de los mejores lectores que he probado en la era PostReader. La estética es bastante discutible (o sea: es feo) pero es una herramienta de trabajo, así que piensa en cómo sacarle rendimiento en vez de casarlo con tus hijos.

InoReader tiene versiones web y apps para móvil y tablet. Y ojo: tiene reglas (infelizmente, algo limitadas). Eso significa que puedes crear búsquedas preestablecidas para que funcionen como etiquetas dinámicas. Como sistema de alerta del nombre de tu empresa no suena mal ¿verdad?

2 Organiza tus Feeds

Cuando tengas tu cuenta en Inoreader importa o da de alta tus feeds, y asigna tus fuentes a las carpetas que necesites. Antes de enviciarte creando carpetas te hago tres advertencias:
– Puedes generar un RSS de los contenidos de una carpeta. (Todos los ítems pertenecen al RSS resultante).
– Puedes generar un RSS de los contenidos de una etiqueta. (Todos los ítems seleccionados mediante etiquetas se incorporan al RSS resultante, independientemente de su carpeta de origen).
– Puedes crear un RSS de los ítems favoritos (O sea: usar la etiqueta que viene por defecto en InoReader).

3 Activa los canales RSS

Una vez tengas tus fuentes incorporadas accede a Preferencias >> Suscripciones (En imagen: nº 1 y 2) y verás que a la derecha de cada carpeta/etiqueta puedes activar su correspondiente RSS (En imagen nº 3). Una vez activado tendrás tu nuevo canal generando contenidos de manera dinámica. ¿No es para derramar una lagrimita?

Panatalla de Inoreader

Pantalla de Inoreader

Es así de sencillo y potente: ya tienes tus canales RSS y hasta una versión HTML de su contenido.

4 Bonus: las reglas (Normas).

InoReader ofrece además una función que considero crítica y que pocos lectores RSS tienen: las reglas*. ¿Y para qué quiero reglas? Puedes etiquetar de manera automática los resultados de una palabra clave predefinida en la fuente, el autor o el cuerpo de tus feeds. Así, serás capaz de preseleccionar o hacer una búsqueda por palabra, evitando tener que leer todos los feeds. Con esta función es cuando te das cuenta de que hablamos de una excelente herramienta de trabajo, y no de una estéticamenteadorable app para leer en el metro.

Podrás disfrutar nada más que de una regla de 3 búsquedas o normas. Si quieres más “poder” tendrás que acceder a la versión de pago. Aún así, ser capaz de separar ítems basado en 3 búsquedas preestablecidas es mucho más de lo que ofrecen casi todos los lectores de feed.

El RSS

No me canso de repetirlo: la tecnología RSS es el gran olvidado de internet. Bien cuidado tiene igual de impacto o más que “la capa social” de la web, de hecho “la capa social” se empeña en crear barreras a la información (lo llaman monetizar el servicio, pero otros lo llaman simplemente publicidad) y la tendencia es cada vez peor. Si te interesa el RSS te recomiendo este blog que suele tratar sobre muchos temas relacionados con este formato.

Ahora que el marketing de contenidos parte la pana es tendencia, el RSS debería ser un aliado fundamental para tu estrategia de comunicación. Nunca dejes de considerar el RSS como un canal excelente para difundir contenidos:
– Es un estándar.
– Admite todo tipo de servicios sobre él.
– Es contenido líquido en estado puro.
– Es reutilizable.
– Es libre.
– No busca como monetizarse.

Nota * –> En cuanto a Reglas, condiciones y normas en Feeds/RSS el rey es RssOwl. Es gratuito pero sólo tiene versión de escritorio. Las reglas de RssOwl son extremadamente poderosas y muy recomendables para tras bloquear tu PC realizar búsquedas tan complejas (¡y anidadas!) como quieras de palabras y condiciones dentro de tus fuentes.

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¿Hacia dónde va Twitter?

New Twitter Profile

New Twitter Profile

Ayer conocíamos que Twitter está probando un nuevo diseño sobre el que todo el mundo opina de la misma manera: ¡es facebook! Pero me sorprende no haber leído más comentarios sobre las implicaciones que creo que este camino comienza a esbozar.

¿Qué repercusiones tendrá más allá de actualizar las fotos de los perfiles y colocar flechas tipo “Sígueme!” en ellas? ¿Qué sensaciones nos promete? ¿Os imagináis que en Facebook tuvieseis 1.900 amigos que en realidad fueran completos desconocidos? (bueno, como ahora si quitas a tu familia).

¿Hacia dónde va Twitter? ¿qué busca? ¿qué aporta que cambien el perfil de Twitter si el acceso vía web está en retroceso? El acceso móvil crece de manera vertiginosa y la tendencia es usar apps y clientes para acceder a Twitter. ¿Os acordáis de la obsesión de reducir los Tokens de los clientes Twitter?

Publicidad

Twitter necesita forrarse monetizarse: la publicidad muestra agotamiento de modelo y pese a ser el rey de la conversación no ha podido convertirse en el epicentro de ella. Es cierto que es un gran canal, quizás el mejor canal a día de hoy (O esa es mi apreciación: tiene el punto justo de social y de contenido). Pero hace falta algo más y Twitter no lo encuentra.

Consumo de Twitter

Mi visión personal es que Twitter es un lugar de paso, no de encuentro*… y Twitter quiere más (es un pajarillo insaciable). ¿Y cómo lo consigue? Creando un perfil que empuje a los usuarios a pasar más tiempo en él. Los clientes podrán organizar mejor su perfil y tener una visión más amplia de su cuenta. Ya de paso (oh! pero no se preocupen, esto es accesorio nada más) podrán ver más anuncios, visitar perfiles de empresa, usar servicios paralelos, ver cuentas patrocinadas, recibir spam mensajes y acceder a todo tipo de escaparates digitales aún por inventar. Puede que el fracaso de Twitter Music resida en este hecho: Twitter es una zona de paso.

El acceso al servicio

Hoy día apenas existen clientes Twitter ‘dominantes’ y no es casual: la escasez de Tokens no lo permite. Mantener el control de acceso al canal es vital y Twitter parece querer ejecutar su poder: vía web (a través de perfiles más potentes) y vía app oficial (ese será el futuro amigos!).

¿Os suena de algo? Sí, es calcado a Facebook en sus intenciones. Todas las redes sociales eliminaron sus canales RSS para obligarnos a permanecer en el perfil (evitando el efecto “out of sight out of mind”). Y casi todas las redes promueven que los servicios conectados a su API estén controlados; además cuando algún servicio tiene éxito se imita (Estadísticas de Twitter, SnapChat en Facebook, etc.). Pero este cambio va más allá: mentalmente lo que nos propone Twitter es fortalecer la sensación de perfil, lo cual conlleva disminuir la percepción de conversación. 

Consecuencias

Si Twitter consigue obligarte a acceder vía perfiles web más ricos habrá conseguido 4 cosas:
– Destrozar el mercado de las apps y servicios conectados.
– Obligarte a permanecer en su sitio.
– Promover y controlar la aparición de nuevas maneras de monetización del canal  (servicios premium, displays, anuncios, herramientas, etc.).
– Conseguir una herramienta más comprensible y accesible a todos los públicos.

Este movimiento tiene unas consecuencias realmente importantes para marcas y profesionales en Twitter:
– Permite un mayor abanico de perfiles diferenciados (personales y de marca).
– Cambia el modo de uso de Twitter, que podría reducir la espontaneidad.
– Modificará sustancialmente las herramientas profesionales disponibles.
– Podría debilitar el componente tiempo real y la contextualización.
– Será más comprensible, abriendo el servicio a más usuarios.

Hacia dónde va Twitter

Me encanta Twitter, siempre me ha gustado y es mi red social preferida. Quizás por ello no me gustan determinados cambios. Personalmente comienzo a sentir agotamiento en ella, e imagino que no es una sensación exclusiva (automatismos, fantasmadas y un comportamiento gregario que asusta). El modelo de crecimiento de Twitter llega a su fin y no se ha conseguido monetizar, así que tocan cambios.

Pero este cambio, si va por donde creo que va será revolucionario. Y tengo ganas de verlo…

* Por cierto, esa es la clave en su éxito: frescura y conversación.

El nuevo bloqueo en Twitter: de locos

Twitter se corrompe como los Zombies, pero sin estar tan de moda

Twitter se corrompe como los Zombies, pero sin estar tan de moda

Últimamente las decisiones de Twitter son muy difíciles de explicar, o quizás demasiado fácil si mentalmente no sales de su propia mesa de reuniones en la planta noble. La última propuesta es que cuando bloquees a un usuario en twitter éste pueda seguirte, leerte, favearte, hacer RT.

Ahora según Twitter cuando bloqueas a un usuario en realidad te autobloqueas a ti mismo, es decir sólo le silencias. Twitter alega que eso reduce el enfurecimiento del bloqueado y por tanto las posibles represalias por recibir el bloqueo. Me encanta que Twitter, como las Miss Mundo, sueñen con la paz en el mundo, pero esto roza la tomadura de pelo.

Ahora, cuando bloquees a un usuario en realidad te autobloqueas a ti mismo con respecto a ese usuario y dejas de ver si te hace RT, te favea, o te sigue. Es decir, cuando como usuario decides que alguien es molesto en vez de no permitir que se acerque a tu actividad (en la medida de lo posible, el TimeLine es público en un muy alto porcentaje de usuarios) simplemente te debes resignar y permitir que siga haciendo lo que quiera… pero tú mirando a otro lado. Sincéramemte, me recuerda demasiado a las terribles soluciones que a veces se leen con respecto al acoso escolar en el que el alumno acosado debe abandonar la clase, ignorar o callarse.

Twitter busca como sea que las relaciones entre tuiteros sea fluida, estable y frenética. Si es a costa de los propios gustos y tranquilidad del usuario pues también les sirve para poder colocar publicidad y obtener datos fiables para explotar su negocio de Big Data. Primero eliminó el RSS (si quieres ver algo de Twitter, que sea desde dentro del sistema) luego intentó permitir recibir DMs de cualquiera (con autorización… al menos al comienzo).

Entiendo perfectamente el juego, Twitter es más fiable (y por tanto valorable) cuanta más interacción haya entre los usuarios ¿Esto de monetizar cada vez se parece más a ganar dinero verdad? Me parece legítimo, pero no a costa de que los bloqueados puedan hacer lo que quieran, y encima ahora no lo podrás “monitorizar” ni comprobar, dado que le has silenciado.

Sinceramente, no me puedo creer que Twitter desconozca la diferencia entre “ignorar” y “bloquear”. Y me sorprende mucho en el caso de Twitter, que es famoso por los acosos a los que algunos se ven sometidos.

Así que ya sabéis, si os acosan en Twitter os queda el consuelo del silencio. Es todo muy, pero que muy educativo: si hay una conducta reprobable lo mejor es no decir nada y mirar para otro lado.

Update/puntualizo: Twitter da marcha atrás en su cambio, y van ¿cuantos?

Qué ocurre cuando llevas un mes sin redes sociales

Open, de John Martinez Pavliga (Flickr)

Open, de John Martinez Pavliga (Flickr)

Tras un mes de apagón total de mis redes sociales ya os puedo hacer un resumen en una frase: merece la pena.

Ahora veo las cosas con mayor frialdad, sin estar enganchado a un torrente de inputs que arrastran mi pensamiento hacia cualquier divagación. Lo más curioso es que las redes aparentemente más inocuas son las que debo vigilar mejor (¡Muerte a los grupos de Whatsapp!).

Tras un mes me he sentido muy lejos de todo lo que he leído sobre adicciones al móvil, dependencia de redes, estrés, etc. Quizás porque ya había puesto freno a ciertas redes y conductas (El más acertado y significativo es haberme dado de baja de Facebook hace cerca de 3 años).

Pequeños problemas iniciales

Es curioso cómo cuesta elegir el momento de apagar todo, parece que ninguna hora es buena y siempre queda algo por hacer o alguien a quien avisar: es como dejar de fumar. Nunca se sabe cuándo romper la continuidad de una “conversación”. Luego recordé que esa continuidad es clave en las redes sociales: a la hora de pertenecer y para no echarlas de menos tras el susto inicial. La inercia es poderosa y nada más apagar todas las redes ya tenía ganas de saber qué repercusión habría tenido mi propuesta tanto entre contactos cercanos como desconocidos.

Mis propios automatismos han sido mi peor enemigo durante los primeros días: sacar el móvil del bolsillo para nada ha sido el gesto más común de la primera semana. Luego encontré todos los iconos de la pantalla cabalgando entre huecos de apps que ya no estaban (No hay nada más feo que un android con “calvas” entre las aplicaciones). Y efectivamente: la batería experimenta un aumento de rendimiento espectacular (hasta que probé Candy Crush).

Pronto esas costumbres atávicas desaparecen y una vez rota la continuidad todo fue más fácil. He estado sin contacto social “masivo” y ha sido bastante más sencillo de lo que aparentemente había pensado.

El verdadero beneficio

Seré muy directo: he tenido un mayor control sobre el pensamiento creativo y la planificación de tareas sencillas y complejas. Durante un mes he podido elegir los temas en los que centrarme, leer y pensar. Tengo un par de proyectos en mente a los que dudo mucho que hubiera llegado de haber estado arrastrado por el torrente de TimeLines que yo mismo he creado sobre mi perfil social.

Hay dos razones que creo que me han ayudado:

  1. Hay menos interrupciones y no existen inercias, ni buenas ni malas.
  2. Tengo siempre la opción de decidir los temas en los que focalizar mi atención, al no existir corrientes externas (de personas y contenidos).

Las interrupciones es algo que ya me esperaba, y antes del experimento había minimizado algunas insanas costumbres como los grupos de Whatsapp a gogó. Siento la bordería, pero es que no por disponer de Whatsapp tengo que aguantar cualquier astracanada a cualquier hora. La mayor estabilidad y profundidad de los temas en los que centrarse es una sorpresa. Yo pensaba que ya tenía suficientes filtros en mis redes sociales como para recibir inputs de mi interés, pero me equivocaba.

Las redes sociales son relaciones humanas, y como tales son impredecibles, enriquecedoras y no propietarias. El lado malo es que son demasiado amplias y hay que saber priorizar y filtrar tanto a las personas como a los contenidos, por separado y a veces de manera conjunta.

Tener acceso a multitud de temas en tiempo real no siempre es positivo y puede dispersar tu atención. Ya sé que el “business model canvas”, el casi inexistente “time to market” o el “elevator pitch” (¿Por qué todas estas chorr… cosas están en inglés?) son los modelos que se imponen y parten la panaEs todo muy plausible, pero para algunos es una patente de corso para jugar a la ruleta rusa empresarial.

No defiendo planes de negocio de 5 tomos, pero tampoco creo que una servilleta sea la solución a emprendedores y nuevos negocios. No conozco ningún emprendedor que no haya sudado tinta antes de haber alcanzado su cota actual. Y ninguno de ellos cuenta en sus entrevistas que “hice lo primero que se me iba ocurriendo hasta tener éxito” porque el mundo es “en tiempo real”.

El pensamiento creativo exige pensar, y pensar lleva su tiempo salvo que uno se especialice en la serendipia. Pensar exige concentrarse, madurar las ideas, compartirlas y/o modificarlas. No por estar en plena efervescencia social debemos dejar de tomarnos un tiempo para nuestras propias ideas. En esta fase de ausencia de redes sociales he sido mil veces más productivo con mis propias ideas, eso me queda fuera de toda duda.

El verdadero sacrificio

Son dos los sacrificios que he tenido que hacer en este experimento:

  1. He echado de menos a ciertas personas.
  2. He estado demasiado desconectado a nivel informativo (Echo en falta mi RSS).

Las personas son la verdadera razón de las redes sociales, y debo cuidar más este punto afianzándolo offline, porque también he notado una mejora significativa en mis relaciones personales offline cuando apague mis redes. Es como si algunas de estas relaciones fueran sustitutivas en vez de ser complementarias (lo que debería ser el óptimo).

Igualmente no he tenido nada de morriña del exceso de contenidos y banalidades de mi TL. Hay demasiadas cosas interesantes detrás del ruido como para dejarse llevar. Esto significa que debo configurar mejor el círculo social en el que me encuentro para que siga siendo social en vez de ser un circo de rumores, noticias, refritos del storytelling y ofertas/cupones.

Sobre mi perjuicio 2 (estar desinformado): “si los animales son lo que comen, las personas son sus fuentes RSS”. Esto sí que ha sido un problema y directamente os digo que no podría cumplir mi trabajo sin estar conectado socialmente. A día de hoy es imposible estar actualizado en tiempo real sin redes sociales e inputs generalizados (RSSs, suscripciones, foros, blogs, etc.), además de los medios tradicionales.

Las marcas

¿Las marcas?¿Qué marcas? Ni las he echado de menos ni las he necesitado. Cada vez tengo más claro que la presencia de las marcas en redes sociales es artificial y accesoria lo que eleva la dificultad que tenemos los profesionales de llevar a cabo propuestas sociales dignas y beneficiosas para las empresas y la comunidad. Hay futuro para el marketing en redes sociales, pero desde luego no pasa por simular ser personas ni recocer y aliñar textos corporativos. Cada vez respeto más a quienes crean propuestas de valor para una marca en una red social debido a su dificultad.

Pero por ahora gran parte de las propuestas que veo son desarrollar concursos, cupones y sorteos. El tema de contenidos de valor va camino del refrito en algunos casos y los hay que confunden Twitter con un RSSs, a las personas con las marcas y a Facebook/G+ con un Zoco. Por si hay suspicacias: me incluyo en parte de este párrafo, y sé que tengo que pensar de manera diferente.

Mis conclusiones

“Desconéctate una temporada my friend” y vuelve a tus redes (a las que quieras), pero abre una distancia con tu propio perfil social.  Cada vez tengo más claro que las redes identitarias (enfocadas en el individuo) decrecerán con la misma rapidez que han crecido. Eso explica el empeño de Facebook de salirse de su papel (conectar a los amigos) y expandirse hasta ser el censo mundial o la identidad digital de las personas (Google+ en realidad ya nació con esa intención). Pero creo que las redes sociales enfocadas en aspectos puntuales del individuo serán las que triunfen.

Personalmente voy a repensar un par de cuestiones sobre mi presencia social. Son decisiones estrictamente personales, pero las comparto por si os ayudan de alguna manera.

  • Sobre todo debo imponerme unas pautas en redes sociales. Somos los últimos responsables de usarlas correctamente.
  • No hay nada más improductivo que las interrupciones. Hay que saber apagar las fuentes de contenidos.
  • He cometido errores de bulto en la gestión las de personas… a ver si afino.
  • No volveré a Facebook. La frase de un conocido “vuelve tío, que me queda 1 amigo para llegar a 400” ha sido definitiva. Facebook/G+ son agujeros en el alma, y cada día veo que esta sensación es la de más gente.
  • No voy a volver a “instagram”. Es chicle mental y el exceso de filtros me cansa (pese a mi emoción inicial).
  • Foursquare queda relegado a un uso secundario, más pasivo.
  • Ataré muy en corto los grupos de Whatsapp, dado que son una constante (e irritante) fuente de interrupciones de muy escaso valor añadido en algunos casos. Consejo: si no te gusta un grupo simplemente sal de él, entre todos debemos educarnos en este sentido.
  • Mi RSS merece más cariño y cuidados, debo estar más atento a mis fuentes. La información sí es un valor añadido en las redes sociales.
  • No es posible estar informado con los medios tradicionales, y mucho menos sobre temas puntuales y sectoriales.

Las redes sociales son lo que haces de ellas: un agujero negro que atrapa tu tiempo y te devora o una fuente de conocimiento y riqueza en tus relaciones sociales. De ti depende el final de tu historia.

Nota: este post es muy largo, pero es que he recordado que no escribo para ver cuantas visitas recibo, lo hago para expresar mi punto de vista y debatir con quien quiera.

5 cuestiones que debes pensar antes de cambiar Google Reader

Estos días es imposible no haber leído algún post con recomendaciones sobre cómo sustituir Google Reader una vez que cierre. Y me sorprende la poca o nula atención que se ha prestado sobre las verdaderas virtudes de Google Reader. Sinceramente casi todos los posts son iguales, y muchos son espantosamente simples. Algunos apenas vomitan repiten la misma información sobre cada lector, sin caer en la verdaderas fortalezas de Google Reader para proponer sus alternativas.

Feedly parece el sucesor. Yo uso Feedly, desde hace al menos un año y medio (no lo recuerdo, pero sí sé que ha cambiado mucho estos meses). Feedly, y el resto de alternativas, son grandes lectores, pero sólo son lectores, no son comparable a Google Reader. En realidad uso Feedly para leer mis feeds de Google Reader, pero el músculo es Google Reader.

Google Reader Logo

Google Reader

Google Reader es casi insustituible pero no como lector. De hecho Google Reader es un mal lector de feeds (casi diría que muy malo), la usabilidad y la estética es más que escasa. Las opciones están dispersas, juegan al escondite, y hay que hacer mil clicks para cosas realmente sencillas. Sin embargo es insustituible por otras razones que no he leído en casi ningún post.

Hay al menos 5 características que no cumplen (al menos en su totalidad) ninguna de las alternativas que los magnificos posts recomiendan. Para sustituir Google Reader deberías buscar que tu lector tenga algunas de estas opciones:

1.- Uso de una BBDD/respaldo de Feeds independiente del lector/lectores: Google Reader es ante todo una base de datos de Feeds a la que conectar tus lectores. Eso ofrece independencia del lector y permite conectar diversos lectores a la misma base de datos a la vez. Sobre Google Reader puedes, ademas, conectar otros servicios de terceros (IFTTT). Por ejemplo, conectándote a Google Reader desde Feedly podías atacar tus feeds desde el móvil y con RSSOwl desde el PC. Te conectabas a la misma base de datos de feeds, marcabas etiquetas, lecturas, estadísticas, etc. Eso no lo vais a encontrar en ninguna de las opciones que los blogs se han apresurado a recomendaros.

2.- Multiplataforma: Como puedes conectar múltiples lectores a tu base de datos de feeds puedes desconectarte cuando quieras sin perder nada. Ahora, sólo podrás usar un lector de Feeds, así que te aconsejo que busques uno que sea multiplataforma (al final no son tantos) de verdad, no propietario de determinados Sistemas Operativos.

3.- Sincronización, exportación e importación de Feeds: “Conectar” (que no importar) implica que desde cada lector puedes aumentar/reducir tus feeds y tener todo sincronizado en tiempo real, así podías ser multiplataforma sin preocuparte de repetir acciones o revisar feeds ya leídos. Google Reader además te permite importar y exportar tus Feeds. Cuando busques otro lector fíjate en la posibilidad de exportar tus Feeds si más tarde decides usar otro lector. Esta última opción sirve para tener copia de seguridad, ayudar a tus amigos / comunidad cediendo tus feeds, o simplemente probar otras opciones!

4.- Google Reader era un estándar. Sí, muy filosófico y tal… Pero cobra cuerpo con, por ejemplo, las extensiones a medida y los servicios de terceros. Hay disponibles para Google Reader extensiones para personalizar tu lector. Una de las más útiles que he probado es aquella que te marcada cada feed con un índice de autoridad de manera que podías leer tus feeds discriminando por la autoridad de las fuentes. Pero también podías acceder a servicios de terceros como IFTTT para trabajar con tus feeds y reutilizar información de manera automática.

5.- Podías crear tu propio Feed de RSS: Una de las posibilidades que más voy a echar en falta es la de poder crear tu propio Feed. Podías crear un feed público de aquellas noticias que marcaras con una etiqueta. Eso te convierte en publicador, no en mero lector. Esta opción no está en casi ninguna de las opciones que nos ofrecen.

Las alternativas que os proponen en casi todos los posts son meros lectores, muy gráficos, y poco más. ¡Y es que no hay mucho más! Parece que el RSS no está ya de moda.

Estas 5 ventajas de arriba abren la puerta, y lo digo por experiencia propia, a la gestión de contenidos por parte de equipos. Con Google Reader como base se puede trabajar contra la misma base de datos de feeds para organizarse en equipos de social media (monitorización, curación de contenidos, boletines internos, feed para redes corporativas, etc.).

Un ejemplo real sin entrar en detalles: Llevamos más de 1 año añadiendo Feeds a la BB.DD. de medios a monitorizar de mi (ex)empresa. El programa RSSOwl atacaba los Feeds de Google Reader desde mi PC, y mediante su sistema de filtros y búsqueda de palabras clave reducía cerca de 4.000 noticias a 150 “candidatas” sobre las que actuar manualmente. Además de reducir la lista, asignaba diversas etiquetas de manera automática, que eran reconocidas por Google Reader, el cual permitia su lectura desde el Feedly de mi móvil, y/o el lector (Pulse, GoodNoows, Flipboard, etc.) de una Tablet. Estas candidatas acababan siendo parte de los contenidos que la empresa publicaba en sus canales sociales. Y dado que Google Reader permite crear un RSS podías guardar todo lo que habías cotejado/publicado, o republicarlo en el Boletín de la empresa. Todo esto era posible dado que los Feeds eran independientes, sincronizables, portables, conectables y estándar.

Las opciones que los blogs se han apresurado a comentar simplemente sirven para leer las noticias, Google Reader era mucho más que eso, era una pieza fundamental en el ecosistema de los profesionales de la información. Yo aún no he encontrado la alternativa, pero creedme que cuando la encuentre os la presentaré.

La noticia de Google Reader es doblemente tristre, primero por que desaparece la mejor opción para tener un respaldo (o BBDD) de tus feeds y ser independiente, y segundo por que se demuestra que algunos de los posts que leemos responden, a veces, a la necesidad de ser los primeros en aportar, lo que les convierte en algo superficiales (claro que con ofertas de 2€ el post que se ven en algunas webs…).

Os recomiendo (con fervor) leer el blog de www.derrotero.net, os garantizo que sabe de lo que habla y más en este tema de gestión profesional de la información.

Cómo crear tu propio RSS desde Google Reader

Creo que habré leído cerca de 1.000 veces  que no se puede crear un Feed RSS de las noticias a las que te suscribes con Google Reader. De hecho, ya había resuelto ese tema para mis necesidades personales de filtrado/reenviado a través de un par de automatismos. Incluso había probado enviando determinadas noticias a Pocket para luego obtener la URL del RSS de Pocket (Ver URLs: http://help.getpocket.com/customer/portal/articles/482632 ).

RSS público de Google Reader

Activar RSS público de la etiqueta de Google Reader

El caso es que preparando un par de ejemplos para una clase sobre RSS y productividad me encuentro con que sí es posible generar RSS desde Google Reader, y encima es realmente sencillo.

Sólo necesitamos crear una etiqueta que servirá de “disparador”, por ejemplo CreaRSS. Luego en Google Reader, ve a “Configuración” hay que acceder a la pestaña “Carpetas y etiquetas”. Una vez allí, hay que activar el icono RSS (que por defecto está en privado) y lo cambias a “Público”.

Vista del menú de la etiqueta

Menú de la etiqueta

Si vuelves otra vez a Google Reader y despliegas las opciones de la etiqueta CreaRSS podrás ver la opción “Ver detalles y estadísticas”. Al darle click a esa opción verás que tienes la url del Feed, la cual funcionará como tu propio Feed RSS.

Hay varias soluciones para crear tu propio RSS, pero ésta me gusta especialmente por que al girar sobre etiquetas puedes trabajar perfectamente con lectores de smartphone sin tener que pasar por otros servicios/apps.

Cuantos menos servicios menos dependencias, cambios en las condiciones, fallos, etc. O sea, cuanto más simple: menos falla.

Repito los pasos:

  1. Crea una etiqueta que envíe el contenido a tu RSS (p.e. CreaRSS).
  2. Ve a Configuración.
  3. Ve a la pestaña Carpetas y etiquetas.
  4. Marca como pública la etiqueta que acabas de crear (CreaRSS).
  5. Ve al lector de noticias de Google Reader.
  6. Despliega las opciones de la etiqueta CreaRSS. (Triángulo a la derecha de la etiqueta).
  7. Dale click a detalles y estadísticas.
  8. Te mostrará la URL del Feed de noticias (Y las estadísticas).

¿Para qué quieres un RSS? Las razones son inagotables: para republicar, filtrar, reenviar información a determinadas personas o clientes, para automatizar a evernote/hootsuite, para mantener tu blog de WordPress… Seguro que se te ocurren otras muchas posibilidades.