¿Qué está ocurriendo en Twitter?

Twitter, o algo parecido

Twitter, o algo parecido

Es una pregunta sencilla pero recurrente, sobre todo en los medios tradicionales. Os avanzo que respondo directamente al final de este post, y es que antes quiero exponer por qué creo que se dirige hacia donde se dirige. Estos días todos hemos podido leer (trending topic del mes) sobre qué es delito y qué no lo es en Twitter, noticias de arrestos por amenazas, artículos sobre acusaciones de racismo, y en general todo tipo de relaciones sociales al nivel de los comentarios de la prensa deportiva.

Quien no tiene Twitter, o acaba de llegar, piensa ¿qué pasa con Twitter? ¿hacia donde va? ¿qué nos pasa cuando tenemos 140 caracteres en la recámara y hemos quitado el seguro? Antes de responder a estos interrogantes te expongo mis razones. Si eres tuitero impaciente puedes leer el final.

Hay al menos 5 puntos que marcan un recorrido claro. Hace tiempo escribí un extraordinario e injustamente valorado post llamado Twitter se muere. Hoy quiero completarlo con estos 5 puntos que dinamitan el disfrute de Twitter, y socavan su utilidad real si no se lucha contra ellos.

1. Hablamos, pero no escuchamos

Hay una gran frase que dice: “si no tienes nada interesante que decir es mejor estar callado”. He leído en diferentes sitios una versión que reza así: “si no tienes nada interesante que decir, dilo en Twitter“. Por algo será, nos guste o no la fama de Twitter empieza a ser muy negativa fuera de la propia red, y dentro no faltan desencantados.

La cantidad de gente que publica noticias que no ha leído, sobre temas que no ha valorado, o links que no ha visitado es demencial. Se puede ser un genio, saber mucho o saber poco y querer participar; es totalmente legítimo tener una voz propia por muy inexperta que sea. Yo mismo desconozco muchas cosas y estar en redes sociales me ayuda a adquirir conocimiento o valorar otros puntos de vista. Pero lo que no se puede hacer es hablar por hablar y sobre todo premiarlo.

No es legítimo masacrar a tu “audiencia” con todo tipo de informaciones que son ajenas para el emisor ni defender por igual puntos de vista excluyentes, o publicar cualquier astracanada que no ha sido leída. Algunos ya ni leen el título, simplemente activan el RSS + IFTTT + Twitter.

Todo ocurre en aras de la sacrosancta visibilidad, hemos convertido la conversación en una mera acumulación de outputs sin sentido ni filtro previo. Es como si en un debate ganase quien más palabras dijese.

2. Los automatismos

Los automatismos son los hijos avezados del punto 1. Si hay gente que manualmente se dedica a atormentarnos con tantos tweets como gambas hay en el mar, imaginaros lo que puede hacer un gurú mediante los automatismos.

Los automatismos son una excelente vara de medir la conversación. Esas parejas que sólo dicen “si cariño, si cariño, si cariño” sin escucharse nos parecen graciosas. Pero el gurú que nos envía cerca de 250 noticias diarias nos parece un crack. ¡Y es un crack! ¡Alguien que cuida su marca personal, hace running, prepara gin tonics, trabaja y se lee más de 250 artículos al día para compartirlos es un crack! (Nótese cierta ironía).

Pero esto no es cosa de autónomos sin escrúpulos ni de espabilados corporativos. No, esto en algún momento fue contagioso y alguien de una gran marca dijo “Eh! ¿para qué voy a pagar a gente que sepa de comunicación si con un bot puedo responder a todos mis fans?” Pensar que un bot puede generar engagement es como sentir amor verdadero por un juguete sexual, perdón por el ejemplo pero es que así se entiende en todo su esplendor.

Y debió ser así como Bank of America decidió que era más importante el hecho de responder que saber con quien hablaba y sobre qué. Es sencillo de entender, pensaron que podían sustituir las relaciones sociales por automatismos para ser más social. ¿Suena raro verdad? ¡Es que es raro!

Mención aparte merecen las herramientas que republican posts antiguos. Es como darle de comer al gato una lata de atún caducada. Entiendo el efecto positivo que hay en ello: ganas visibilidad rentabilizando contenidos antiguos. Pero no sé si sus usuarios entienden que tiene un coste: envías contenido caducado y muestras que los medios tradicionales que criticas en tu blog son iguales que tú (no escuchan).

3. Trampas al solitario: disfrazando la amistad

Hace tiempo hablábamos de “humanizar la marca”, ahora nos centramos en las emociones. El problema radica en ir más allá y utilizar los automatismos para disimular la amistad y no para gestionar mejor el día a día. Y esto no ocurre sólo con marcas de otros países, esto mismo le pasó a una marca tan local como Springfield. El “descubridor” del bot mugía a la marca y ésta le respondía encantada. ¿Somos ganado para las marcas?

Las marcas (en general) no hablan con la audiencia, hablan a la audiencia. Son ellas las que tienen el CRM, unos objetivos, listas organizadas, herramientas avanzadas y procesos preestablecidos. Estos hechos conforman una conversación de “1 a 1.000”, y no de “1 a 1, frente 1.000”. No conversan, emiten. Igual que en la radio sólo que ahora pueden responder inmediatamente. Puede que operen en un canal social, pero muchas no socializan, simplemente emiten o bien responden frases predeterminadas.

Este planteamiento implica afirmar que no son puramente sociales, porque sus objetivos no son sociales. Y no hay nada de qué avergonzarse: están comunicando (ojalá lo hicieran más empresas). Pero luego no falta quien dice en público que ellos son puramente sociales, y que no existe ninguna marca que triunfe sin ser social (Y lo dice con un iphone en la chaqueta, cuyo fabricante es famoso por su “socialización”).

Pensarás que es diferente, que ahora las marcas pueden responder y te escuchan, pero sólo si entiendes por respuesta y escucha activa la mecanización de las respuestas. Si aparece un problema las marcas tienen 140 caracteres para remitirte a un teléfono de pago, lamentar la situación o emplazarte a un email. Por que no suelen hacer mucho más, y eso no es atención al cliente: es canalización del cliente hacia el verdadero servicio de soporte.

4. La polarización como resultado de intercambiar “ideas”

Uno de los aspectos de los que menos se habla con relación a las redes sociales es la polarización de las opiniones. Es un tema crítico, dado que socava la veracidad de la personalidad y preferencias de quienes participan en ellas. Es decir, asumimos que las personas se muestran y se exhiben como son, pero esto no es cierto debido a dos motivos:

1 – Los usuarios muestran una versión adúltera adulterada de ellos (postureo en lenguaje llano).
2 – Los usuarios se alinean con opciones que no necesariamente son las suyas, y sobre todo extreman su postura sobre determinados asuntos: se polarizan.

Cuando los usuarios entran en un debate suelen forzar demasiado su posición con respecto al tema para alinearse en su grupo y/o rechazar el contrario. Cuanto más extremo sea el debate más se fuerzan las posiciones de los nuevos integrantes. El efecto es que se ofrece una divergencia con respecto a lo que en realidad son, con lo que su “postura” no es auténtica. Entrad en cualquier periódico deportivo y mirad los comentarios.

Puedes pensar que esta postura es típica de jóvenes forofos del deporte. Pero ¿Y si te cuento que Popular Science cerró su sección de comentarios por la agresividad de las posturas de unos y otros? Son personas que debaten sobre ciencia, ya no hablamos de ultras.

Bastaban unos pocos comentarios para que el resto de la comunidad se encendiera en debates estériles y agresivos. Debates en los que nadie se escuchaba y se forzaban las posturas en vez de cruzar conocimiento y enriquecerse.

Y en eso Twitter es el rey. Es suficiente con un par de eventos políticos, deportivos, sociales o de TV para que se incendie Twitter (que digo yo que debe ser ignífugo). Twitter nos polariza hasta extremos que rozan el ridículo, y algunos pierden los papales hasta el punto de ser denunciables por lo penal en vez de por lo banal.

5. El miedo al unfollow

No me extiendo mucho en este punto porque lo conocéis de sobra. Nos da miedo dejar de seguir a alguien por el unfollow que acarrea en el 90% de los casos. Este hecho crea relaciones ficticias que muestran conexiones que no son reales; vías sobre las que no se transporta nada; canales vacíos e inútiles.

Un sistema de conexiones reales, eliminando follows y unfollows artificiales es una utopía (Y para la empresa Twitter una distopía) en la que las relaciones serían más sencillas, verdaderas y dinámicas.

Pero en cuanto se nos altera el Klout nos inquietamos y seguimos acumulando relaciones como hilos que no tejen ninguna prenda, para poder subir de nuevo el marcador. Somos inseguros, necesitamos una evaluación externa y los followers son una excelente medida.

Bien, pero ¿hacia dónde va Twitter?

En realidad Twitter no va a ninguna parte, era mi MacGuffin del día. Nosotros lo movemos hacia una realidad que está lejos de ser social tal y como la idealizamos. Me recuerda a la frase de Les Luthiers en la que decían que dos personas que hablan sin entenderse forman dos monólogos… o un biólogo.

Twitter no es el problema, Twitter es un síntoma. Esta red no funciona sola, necesita tuiteros para existir, así que somos nosotros los responsables de esta deriva. Cuanto más pseudosociales seamos más vacíos estaremos, más gritaremos y más atención reclamaremos negándosela a los demás. Lo cual me lleva a pensar que quizás no todos estemos preparados para comprender del todo las redes sociales.

Twitter no es lo mismo que hablar con un amigo en el bar. Twitter es lo mismo que hablar con un amigo en el bar, mientras alguien lo graba y lo publica para todo el planeta. Esta es la grandeza de Twitter, y también su debilidad.

La maldición del Social Media Manager

Desconexión

Desconexión

La maldición del Social Media Manager (o como esté de moda llamarse ahora) es sencilla: su virtud es su condena. Seguro que ya has leído algo sobre la necesidad de desconectar, de darse un respiro y no dejarse llevar por el torrente social. Pero quizás no has pensado en todo lo que implica realmente.

Puede que ya nadie se ría de ti por que estás demasiado atento al smartphone, dado que ahora todos están demasiado pendientes de él. Pero hay una gran diferencia: quien trabaja en social media no tiene discontinuidad entre su vida profesional y personal. Es decir, usa las mismas herramientas para trabajar que para evadirse del trabajo, lo cual es imposible por mucho que nos mintamos a nosotros mismos.

Éste es el mejor post que he leído sobre el tema (es algo antiguo), es muy personal y por eso es interesante prestarle atención. Hace tiempo hice mi propio experimento personal, y apagué todas mis redes sociales con resultados esperados y alguna sorpresa (WhatsApp como mayor amenaza pese a su aparente ingenuidad).

Esta vez te propongo que pienses en la manera en que te puede afectar desde 4 puntos de vista:

1 Ausencia de discontinuidad

Cuando los canales de tu vida personal son los mismos que para tu actividad profesional se crea una fusión de ambas esferas. Las dos realidades parecen enriquecerse mutuamente, pero puede ocurrir que a largo plazo se “aplanen las experiencias” (son demasiado similares). Esta sensación de languidez o aplanamiento de la experiencia social matará ambas esferas si no tienes precaución.

En principio aportar valores subjetivos al trabajo y cuidar las relaciones personales como potenciales nichos de mercado no está mal, de hecho es correcto. Pero un abuso de estas ventajas provoca efectos perversos: crear marca personal a base de inventarse un “quién soy idílico” o vender seguros a tus familiares con tácticas agresivas son comportamientos típicos de quienes borran eufóricamente todas las fronteras personales y profesionales, tanto de entrada como de salida. Debe haber límites y hay que saber donde establecerlos.

Está claro que hay que tener valores subjetivos en el trabajo: honestidad, sacrificio, metas vitales, humor, equipo, etc. Pero también es palmario que las relaciones sociales y las comerciales tienen marcos diferentes. Pedir ayuda para cambiar una rueda pinchada en una carretera a cambio de 5€ es un experimento fácil que puedes hacer para que veas las reacciones de la gente. Este vídeo sobre una falsa entrevista de trabajo explota la paradoja de insinuar un marco diferente. En el vídeo las normas sociales presentan como estándar un patrón que en un ámbito laboral sería calificado de humillante y esclavista. Sólo han cambiado el marco y nos parece absurdo ¿verdad?

Ese es uno de mis lamentos sobre la marca personal: utiliza normas comerciales en un marco de relaciones personales y por eso me parece una chufla como hay pocas. No confundamos el prestigio profesional o estar disponible con dar la vara y estar de oferta permanente. Pero la continuidad te lleva a perder las referencias, y al final aplicamos normas en marcos que nos son adecuados.

2 El pensamiento computacional como asesino de las emociones

Métrica, menciones, amigos, likes, engagement, impactos en tu blog, SEO, KPIs, ROI… Todo en tu trabajo te lleva a medir resultados (¡obviamente!). Pero esas mismas herramientas acaban por incorporase a tu vida personal. Puede que no midas las menciones de tus amigos, pero sí que de manera inconsciente observas el efecto de tus canales personales. El efecto “conseguir amigos” (ansia numérica pura) está ahí desde el principio. Hay gente que se pone retos numéricos en Facebook o LinkedIn sin tener la más mínima consideración sobre si son amigos o contactos profesionales de verdad. Y no son pocos los que lo hacen, no nos engañemos.

En algunos casos extremos los canales personales y profesionales son los mismos, con lo que la métrica engloba tanto a amigos como a potenciales clientes, proveedores y socios. Dada la coincidencia de los canales es lógico pensar que la inercia nos hará extender tics, costumbres y compartir herramientas en nuestra esfera personal y en la profesional.

Hay experimentos que han demostrado que la mera propuesta de “pensar en términos computacionales” (números) reduce nuestra capacidad de sentir empatía y reconocer emociones. Es decir, cuando ocupamos el cerebro con números no dejamos espacio para mucho más,  sacrificando nuestra parte blanda.

Decía Stalin que “La muerte de un hombre es una tragedia. La muerte de millones es una estadística”. El caso es que somos incapaces de aplicar emociones a determinados números o conceptos abstractos, sobre todo si son números amplios. Por eso los vídeos y campañas de mayor éxito para recaudar fondos hablan de una víctima en concreto en vez de mostrarnos cifras, números, tendencias, estadísticas, informes, etc. Los mejores “virales” buscan provocar el efecto de una víctima identificable que provoque emociones. Las emociones son vínculos de tú a tú, no de tú a ‘magnitud’.

Lo más curioso es que para “simular emociones” desde una cuenta profesional usamos los números: tendencias, KPIs, ROI, etc. Es decir, buscamos en los números y la complejidad si hemos acertado con relación a las emociones y la sencillez. Esto nos crea una ceguera temporal hacia la conversación “de tú a tú”,  y especialmente en cuentas sociales pequeñas debemos evitarlo (otra cosa es manejar 200 conversaciones simultáneas).

Por otro lado, es normal que acabemos recreando ese patrón a pequeña escala; sobre nuestro pequeño mundo personal. A veces pensamos en nuestras relaciones personales bajo el prisma profesional, o al menos influido por esa ceguera temporal (números, patrones, hábitos personales y automatismos de métrica). Así, reducimos la emocionalidad también en nuestras relaciones personales, al estar influidas por nuestros tics corporativos.

Esto ocurre con mayor intensidad cuanto más difuminada esté la línea que separa tu trabajo de tu vida personal. Si tus canales sociales y profesionales son los mismos (autónomos, consultores, etc.) el efecto es entonces demoledor. Este estudio os va a encantar (sobre todo a los fans de apple) Automatic Effects of Brand Exposure on Motivated Behavior: How Apple Makes You “Think Different”. Lo recomiendo para que veáis hasta que punto nos vemos afectados por cuanto nos rodea.

3 La inercia como asesino de la creatividad

La inercia es el camino más rápido a la caída libre. Cuando me preguntan por qué “ando trasteando con herramientas, apps, redes o el móvil” siempre respondo lo mismo: “pruebo cosas para inspirarme”. Pero últimamente, sin negar en que hay que experimentar y renovarse, creo que he caído en un autoengaño.

El día a día nos mueve a gestionar pequeñas tareas y costumbres, que al trasladarse a nuestro ocio provoca que nunca tengamos espacio para reflexiones profundas. Digamos que no nos permitimos tiempo para hacer “limpieza mental” y ordenar conceptos.

Los árboles no dejan ver el bosque y el mimo hace ruido cuando le cae un árbol encima sin estar nadie cerca para escucharlo, así que da igual. Pensar en términos abstractos es complicado, la creatividad tiene sus normas: hay que rodearse de tiempo, concentración y libertad. El hecho es que la creatividad tiene más normas que la aleatoriedad conceptual, pero ambas requieren tiempo y ausencia de interrupciones.

Permitir que las redes sociales sean la inercia dominante (cuando pasamos del modo Ocio al modo Negocio solo cambiamos la cuenta, no el canal) mata la creatividad y la capacidad de pensar de manera estratégica o conceptual.

Así, probar herramientas nuevas y leer casos de éxitos no inspira, más bien transpira. No es malo, pero no hay que confundirse. Puede que copies mejor así, pero no te inspiras si no lo acompañas de espacios cerrados para la reflexión sobre los que serás tú quien cree conceptos o estrategias nuevas.

4 Ocio sin descanso

Open, de John Martinez Pavliga (Flickr)

Open, de John Martinez Pavliga (Flickr)

No tenemos tiempo, nunca tenemos tiempo para nada que no sea “en tiempo real”. Cada día entiendo más al conejo de Alicia en el País de las Maravillas, espero que un día deje de correr y rompa el reloj. No tenemos tiempo por que no somos nosotros los que controlan el tiempo. Tenemos la sensación de absoluto control y capacidad de gestión sobre nuestra vida digital (y la de nuestra marca), pero en realidad somos como un cubo bajo la lluvia que se quiere tapar con el asa.

Mantener un canal Twitter (por poner un ejemplo) es como hablar: exige atención constante. Cuando a las 17:59 horas sales de la oficina llegas a la falsa conclusión de que ha finalizado tu día laboral. Y la sensación es falsa por dos motivos:

1 – Por que el twitter de la empresa sigue abierto y las notificaciones no entienden de horarios.  Eso exige atención latente, gasta y consume energías.

2 -Por que el twitter personal abre a esa hora (si no lo había hecho antes), y ahora exige atención patente, que también gasta y consume energías.

En el mejor de los casos (te dedicas a tus perfiles sociales) te mentirás a ti mismo diciendo que tu twitter lo disfrutas, dado que es privado y no es lo mismo. Pero no es del todo cierto, seguirás aplicando una serie de hábitos, usando una serie de herramientas y en un estado de atención o prealerta.  Además, sigue siendo una exhibición pública en la que pones en la picota tu vida personal y profesional si no tienes cuidado. De nuevo estás en el mismo caso que con los canales de tu empresa: estás a disposición de los horarios de los demás, que podrán interrumpirte sea cual sea tu grado de relación y conexión.

Creo que eso es lo que realmente se democratiza con las redes sociales: ahora somos capaces de molestar a quien queramos.

Desconectar

Hay mil posts sobre cómo desconectar. No voy a escribir mucho sobre este aspecto dado que cada uno tiene sus trucos. Pero sí quiero trasladar lo que a mi me ha funcionado:

Ponte al frente de tu vida: la inercia mata.
Apaga el móvil/tablet/PC bastante antes de acostarte, no valen los términos medios.
Separa más tu vida personal de la profesional aunque sea para que beneficien de su propia diferenciación.
– Enumera las redes sociales que no te aportan demasiado y date de baja hoy mismo.
– Establece costumbres diferentes para redes sociales personales y profesionales.
Ojo con el BYOD.
– Participa en actividades lejanas a las redes sociales, aporta algo nuevo en tu vida que no sea mera continuidad.
Limpia los grupos de WhatsApp, no es obligatorio estar en gran parte de ellos.
– Escoge un período de al menos 1 mes y apaga todo en tu vida personal-media.
– Envía este post a todos tus contactos.

¿Hacia dónde va Twitter?

New Twitter Profile

New Twitter Profile

Ayer conocíamos que Twitter está probando un nuevo diseño sobre el que todo el mundo opina de la misma manera: ¡es facebook! Pero me sorprende no haber leído más comentarios sobre las implicaciones que creo que este camino comienza a esbozar.

¿Qué repercusiones tendrá más allá de actualizar las fotos de los perfiles y colocar flechas tipo “Sígueme!” en ellas? ¿Qué sensaciones nos promete? ¿Os imagináis que en Facebook tuvieseis 1.900 amigos que en realidad fueran completos desconocidos? (bueno, como ahora si quitas a tu familia).

¿Hacia dónde va Twitter? ¿qué busca? ¿qué aporta que cambien el perfil de Twitter si el acceso vía web está en retroceso? El acceso móvil crece de manera vertiginosa y la tendencia es usar apps y clientes para acceder a Twitter. ¿Os acordáis de la obsesión de reducir los Tokens de los clientes Twitter?

Publicidad

Twitter necesita forrarse monetizarse: la publicidad muestra agotamiento de modelo y pese a ser el rey de la conversación no ha podido convertirse en el epicentro de ella. Es cierto que es un gran canal, quizás el mejor canal a día de hoy (O esa es mi apreciación: tiene el punto justo de social y de contenido). Pero hace falta algo más y Twitter no lo encuentra.

Consumo de Twitter

Mi visión personal es que Twitter es un lugar de paso, no de encuentro*… y Twitter quiere más (es un pajarillo insaciable). ¿Y cómo lo consigue? Creando un perfil que empuje a los usuarios a pasar más tiempo en él. Los clientes podrán organizar mejor su perfil y tener una visión más amplia de su cuenta. Ya de paso (oh! pero no se preocupen, esto es accesorio nada más) podrán ver más anuncios, visitar perfiles de empresa, usar servicios paralelos, ver cuentas patrocinadas, recibir spam mensajes y acceder a todo tipo de escaparates digitales aún por inventar. Puede que el fracaso de Twitter Music resida en este hecho: Twitter es una zona de paso.

El acceso al servicio

Hoy día apenas existen clientes Twitter ‘dominantes’ y no es casual: la escasez de Tokens no lo permite. Mantener el control de acceso al canal es vital y Twitter parece querer ejecutar su poder: vía web (a través de perfiles más potentes) y vía app oficial (ese será el futuro amigos!).

¿Os suena de algo? Sí, es calcado a Facebook en sus intenciones. Todas las redes sociales eliminaron sus canales RSS para obligarnos a permanecer en el perfil (evitando el efecto “out of sight out of mind”). Y casi todas las redes promueven que los servicios conectados a su API estén controlados; además cuando algún servicio tiene éxito se imita (Estadísticas de Twitter, SnapChat en Facebook, etc.). Pero este cambio va más allá: mentalmente lo que nos propone Twitter es fortalecer la sensación de perfil, lo cual conlleva disminuir la percepción de conversación. 

Consecuencias

Si Twitter consigue obligarte a acceder vía perfiles web más ricos habrá conseguido 4 cosas:
– Destrozar el mercado de las apps y servicios conectados.
– Obligarte a permanecer en su sitio.
– Promover y controlar la aparición de nuevas maneras de monetización del canal  (servicios premium, displays, anuncios, herramientas, etc.).
– Conseguir una herramienta más comprensible y accesible a todos los públicos.

Este movimiento tiene unas consecuencias realmente importantes para marcas y profesionales en Twitter:
– Permite un mayor abanico de perfiles diferenciados (personales y de marca).
– Cambia el modo de uso de Twitter, que podría reducir la espontaneidad.
– Modificará sustancialmente las herramientas profesionales disponibles.
– Podría debilitar el componente tiempo real y la contextualización.
– Será más comprensible, abriendo el servicio a más usuarios.

Hacia dónde va Twitter

Me encanta Twitter, siempre me ha gustado y es mi red social preferida. Quizás por ello no me gustan determinados cambios. Personalmente comienzo a sentir agotamiento en ella, e imagino que no es una sensación exclusiva (automatismos, fantasmadas y un comportamiento gregario que asusta). El modelo de crecimiento de Twitter llega a su fin y no se ha conseguido monetizar, así que tocan cambios.

Pero este cambio, si va por donde creo que va será revolucionario. Y tengo ganas de verlo…

* Por cierto, esa es la clave en su éxito: frescura y conversación.

5 claves para tu estrategia de marketing de contenidos

Bardón Book Store. ©PromoMadrid, author Max Alexander.

Bardón Book Store. ©PromoMadrid, author Max Alexander.

Normalmente, cuando una empresa comienza a plantear su estrategia de contenidos suele buscar dos respuestas: a) qué puede ofrecer a su comunidad y b) qué le demanda ésta. Son dos preguntas correctas, y es aparentemente fácil pensar que al ser una empresa tengo conocimiento y mi audiencia tiene interés, así que el marketing de contenidos es sencillo. Escribes, haces pum y lo chutas.

Pedirle a una empresa que determine qué le demanda su comunidad suele percibirse como una pregunta fácil, pero está llena de trampas. Un contenido demandado por una comunidad puede ser rechazado por todo tipo de razones: formato, cadencia, asincronía con respecto a el cuándo y dónde de su comunidad y (por qué no recordarlo) ese denso tufillo a venta que a veces desprende.

Si le preguntamos a esa empresa sobre su capacidad de crear contenidos la cuestión se complica. Hablamos de crear, gestionar, reutilizar, clasificar y dosificar (la cadencia es clave) intangibles dentro de una organización. El mero intento de censar contenidos, clasificarlos o centralizarlos va a generar no pocos problemas.

Suponiendo que estos extremos estén resueltos debemos entonces buscar algo que acerque ambos mundos y que funcione como pegamento a todo ese torrente de infoxicación a la que nos vas a someter. Antes de escribir una sola coma te recomiendo que tengas en cuenta 5 claves para poder tener éxito en tu estrategia de contenidos:

1.- Autenticidad

No sirve de nada reescribir la memoria de actividades pasando el “usted” a “tu”. Los contenidos recocinados huelen y ya tenemos demasiados disponibles. Hay que ser más fino.

Hay mucha competencia, la comunidad tiene su tiempo limitado y la sencillez y autenticidad te distinguen del resto y de ti mismo (insisto: ojo con recocinar viejos contenidos, tiene su arte). Una empresa que consiga la atención de la comunidad durante 5 minutos te los está robando a ti. Consumir contenidos no es obligatorio y sin autenticidad no hay memorabilidad de marca.

2.- Expectación

La competencia es feroz (¡vaya frase manida!). Si buscas la palabra café en internet hay cerca de 420 millones de resultados. Si tienes un bar que se especializa en desayunos en una zona de oficinas: ¿puedes competir dentro de esa palabra? Los contenidos estándar no prometen experiencias novedosas, y las palabras se las lleva el viento y no pertenecen a nadie que no se las pelee.

Prestar atención es la decisión más difícil que arrancarás a tu comunidad. No puedes pretender que la audiencia cambie su comportamiento sin una razón poderosa, va en contra de los patrones de elección.

3.- Relevancia

La comunidad demanda contenidos, y los tuyos serán consumidos o no según su real gana criterio. Esto no ocurre al revés, no puedes forzar a la gente a consumir. La relevancia, o capacidad de ser importante para tu audiencia es crítica, dado que los contenidos son un mercado competitivo como lo es una venta. Si la propuesta no es interesante para tu comunidad no te salvará tu reconocida marca ni tu intensidad, y sobre todo tu estrategia no portará valores reconocibles.

4.- Creatividad

La creatividad brinda al menos 3 ventajas: capacidad para generar expectación; posibilidad de evocar valores sobre la marca y aumentar la memorabilidad (la creatividad sorprende). Se trata de alcanzar un impacto más certero y más intenso.

5.- Adaptabilidad

Aquí te propongo adaptabilidad en un sentido extenso, o al menos en dos vías: ser multicanal, y adaptarse a los patrones de consumo de la comunidad.

Ser multicanal no significa dominar el arte de Ctrl+C y su primo el Ctrl+V. Se trata de tener un mínimo proceso para que desde una base se puedan ahorrar esfuerzos y tener contenidos coherentes con la máxima difusión posible. En cuanto a adaptarse al patrón de consumo de la audiencia es de sentido común: no se le pide a nadie que lea un libro mientras monta en bicicleta: a veces olvidamos que nuestra comunidad no está deseosa de ser enterrada en anuncios.

Crear y gestionar contenidos no es el éxito de nada, es solo el principio.

¿Que no he mencionado el engagement?

Cualquier estrategia de marketing de contenidos debe dar por supuesto que la empresa provee y gestiona sus contenidos (propios o adquiridos) y que su comunidad tiene interés a priori. Así que ahí no está el éxito: la clave se encuentra en pavimentar bien el camino que lleva desde un buen contenido hasta un interés potencial de su comunidad, y desde luego es la audiencia quien decide las condiciones.

Ah, sí, el Engagement… Probablemente ese palabro sea la suma de estas condiciones, yo al menos no conozco donde se ubica el botón “Be Engaging”.

Qué imagen proyectas cuando compras followers

Tuitero de palo

Tuitero de palo

¡Comprar followers! ¡Qué gran idea! !Hay pocas cosas tan baratas y sencillas¡ Acabas de descubrir el tesoro de sierra madre ¿verdad? Todos son Wally en la foto de grupo, la tostada nunca se cae y en caso de hacerlo no será por el lado de la mantequilla!

Comprar seguidores tiene un beneficio inmediato: tienes más followers… Y ahí se acabó. Hay quien argumenta que con más followers se gana una mayor capacidad de atracción de usuarios (teoría gravitacional del follower). Si fuese tan sencillo e inofensivo todos compraríamos followers, pero ¿qué consecuencias puede tener para mi perfil social? ¿erosiona mi marca? ¿puede hacerme daño ese enjambre de seguidores falsos?

Cuando compras followers confirmas ante tu comunidad (o sea los seguidores que no son de palo quitando a los del #followbackteam y el multinivel) estos extremos:

Eres vago.
¿Para qué te vas a molestar en hacer crecer tu cuenta con contenido de calidad y una experiencia de usuario relevante? ¡Si tus seguidores quieren un producto aspiracional que se compren una Nilfisk! ¿Para qué me voy a complicar con comités y calendarios editoriales, palabras claves, experiencias, línea editorial, repositorios de información y métrica? ¡Compro y lo que sobre para sopa o croquetas!
Puedo imaginarte sentado en tu mesa con la foto de la tarjeta de crédito en un marco donde pone “empleado del mes”. Mientras otras empresas “se lo curran” tú puedes centrarte en lo que realmente eres bueno: hacer networking con un canapé en la mano.

Mientes, bellaco.
Cuando compras un follower mientes, rompes las reglas de juego. La norma básica de una red social es que las personas entran en contacto entre ellas y con las marcas, empresas o instituciones que deseen. Al comprar seguidores introduces en tu comunidad una mentira.
Y la mentira no es grave, lo que es grave es que seas capaz de mentir. Desde ese momento ya no eres creíble.  ¿Debo creer en alguien que no se cree a sí mismo?

Eres sordo.
Está claro que no escuchas a tu comunidad, no sabes qué le preocupa ni qué experiencias desean. Te sirven tanto tu recién adquirido kit de followers como el resto. ¿Para que vas a leer y proponer si comprando un kilito de engagement todo se soluciona? Luego aparecen las quejas de que las marcas no atienden a sus usuarios . Y es que muchas empresas están para contar seguidores, no para escucharles.

No tienes principios.
Cuando una persona rompe las reglas se rompe a sí mismo. ¿Es una pequeñez? No lo es, se trata de comprobar que eres capaz de romper las reglas. Tu marca hace trampas así que puede hacerlas en cualquier momento. Acuérdate de algunos fabricantes de telefonía que detectan cuando se les somete a benchmarks de rendimiento y modifican el comportamiento del terminal ¿Te fías de una empresa que hace eso? Yo no. Digamos que si me mientes una segunda vez será mi culpa.

No te importa la calidad.
Has invertido dinero en comprar bulto en vez de proyectar una verdadera imagen de marca, podías haber elegido de otra manera: apostar por ti mismo. Si te valen los seguidores falsos es por que no valoras a los reales, si lo hicieras te estorbarían esos muñecos de goma que acabas de comprar para tu marca.

No mides.
Debe ser difícil sacar conclusiones de rendimiento cuando una de las cifras claves para evaluarlo es falsa. Lo falso tiene la virtud de borrar lo verdadero, y tu métrica está contamidada por valores anormales y artificiales. Eso puede afectar a tu capacidad de tener éxito y tomar decisiones sensatas (Claro que si compras seguidores pocas decisiones sensatas debes tomar a lo largo del día).

Por ejemplo, puede que destroces tu Edgerank dado que ahora tus porcentajes de interacción son inferiores (aumentan los seguidores pero no interactuan), provocando que desaparezcas del feed de tus seguidores reales.

Resumiendo

No se trata de que te cierren la cuenta (lo cual puede ocurrir), sino que estás emitiendo destellos de baja calidad justo en el epicentro de tu comunidad, mintiendo y menospreciando a tus seguidores reales.

Parece que la transparencia avanza (allegro ma non troppo) en la misma dirección en que lo hacen los trucos. Así que antes de intentarlo, y dado que los vendedores sólo te hablarán de sus ventajas, piénsalo: si compras followers vendes tu marca.

Cómo crear personas en marketing

Las personas

Las Personas… por si había pocas.

¿Qué son las personas en marketing? son arquetipos de un consumidor de nuestra marca. Se trata de humanizar esos fríos datos que nuestra segmentación nos ofrece, para poder verlos desde otro punto más “fresco”. ¿Y cómo lo conseguimos? Desarrollando una “Persona” en su totalidad para poder entenderla mejor en vez de hacerle follow a la comunidad y leer sus posts.

No deja de tener su gracia: justo ahora que tenemos acceso a nuestra comunidad (vía redes sociales) decidimos crear un “muñeco de goma” en vez de escucharles de primera mano. Pero lo cierto que esta técnica (desarrollar una Persona) ayuda a comprender y extraer valores que pueden estar pasando desapercibidos.

La personificación nace en el ámbito del diseño (como todo lo bueno) y el concepto fue acuñado por Alan Cooper. La idea inicial trataba de comprender mejor como se siente un usuario real ante un interface. Esta premisa se ha extrapolado al marketing ya hace tiempo, aunque parece que no acaba de calar del todo.

El boom de las redes sociales (humanización y singularización) y el hecho de que actualmente entendemos los productos y servicios desde la óptica de las experiencias personales (aspiracionales, identitarias, etc.) ha contribuido a su reaparición. Últimamente el buzz (más conocido como soniquete) sobre el desarrollo de Personas parece que se eleva.

Antes de meternos en más líos no debemos confundir la segmentación con la “personificación”. La segmentación clasifica a los individuos por sus condiciones, (normalmente socio-demográficas) aunque también incluye valores soft como estilo, tribus, lenguaje, relaciones, etc.

La segmentación separa una comunidad en grupos, la personificación crea individuos ideales. A éstos se les pone nombre, foto, vicios, defectos y manías: algo así como un exnovio/a pero en plan Dr. Frankmarketingsnstein.

Es decir, la segmentación agrupa lo existente y la personificación idealiza creando un nuevo individuo. Esta diferencia es fundamental, sobre todo para defender la idea principal de este post: la Personificación es muy cualitativa y evocadora.

La personificación te acerca a ideas innovadoras, experiencias y valores de marca. La segmentación es más interesante en términos cuantitativos aunque personalmente no concibo una sin la otra.

Los pasos básicos para desarrollar una Persona son:

  • Estudiar tu comunidad.
  • Recolectar datos.
  • Modelar una Persona completa.
  • Permitirle crecer, evolucionar o cambiar.
  • Estudiar la persona y ver dónde y cómo podemos ofrecer un contacto eficaz.
  • Adaptarnos a esta Persona (entrarle, vamos).

¿Cómo recopilo los datos?

Siempre mediante una encuesta suficientemente representativa. No se debe desarrollar una persona mediante una proyección de nuestra propia experiencia (o sea el área de marketing de cañas) dado que difícilmente vamos a incorporar novedades o conocimiento a la empresa.

Además, es importante que la recolección de datos sea lo más aséptica posible: tanto si la llamada huele a premio como a venta la gente responderá de manera artificiosa. Si eso ocurre tu Persona será un monstruo con doble personalidad: una especie de Dr. Jekyll y Mr Marca Personal.

¿Qué datos necesito?

Depende de cada sector, pero piensa que se trata de crear una Persona completa. Buscas descubrir nuevas facetas y oportunidades para entender y proyectar ideas sobre tu público objetivo. Puede que la lista que sigue sea demasiado extensa o que te falten elementos. Esta lista es una inspiración sobre lo que realmente persigues: un individuo, sus aspiraciones, sus preocupaciones y sus costumbres.

Datos demográficos básicos de la Persona:
– Nombre, foto, sexo, edad, presupuesto, urbano/rural, educación, situación familiar, salario.

Identificadores de la Persona:
– Etiquetas (palabras) sobre su modo de vida, vicios, hobbies, gastos, posesiones, costumbres, tribu, grupo social.

Metas vitales de la Persona:
– Generales (ser feliz, ser rico, etc.) y secundarias (La general se concreta: tener pareja, hijos, trabajo, reconocimiento social, etc.).

Retos diarios de la Persona:
– General: desarrollar capacidades, hablar idiomas, conocer personas.
– Secundario: aprobar cursos, ganar contactos y followers, To-do lists.

¿Qué problemas habituales tiene la Persona?
– ¿A que problemas se enfrenta la Persona a diario?

Datos de empleo de la Persona:
– Nivel, exigencia, rutinas, disponibilidad, conocimiento, contactos, training, etc.
– Tipo de empresa: pequeña, mediana, emprendedor, multinacional, familiar, en paro…

Influencias recibidas por la Persona:
– Niveles de influencia de amigos, familia, entorno laboral cercano.
– Integración y actitud con contactos sociales, famosos, etc.
– Medios en los que cree.

Valores, emociones y citas de la entrevista (experiencias):
Se trata de destacar frases significativas que tu comunidad haya dicho durante las entrevistas. Nota: Son frases sacadas de comentarios de posts, blogs y encuestas en internet. Dan una buena idea de como pueden ser especialmente significativas para la marca.
– Hay mucha gente igual, pero yo soy diferente. Es difícil hacerse notar, hay demasiada gente haciendo ruido. Soy especial, debería trinufar. Me encanta que me vean en mi salsa. Tengo creencias sólidas. Los contactos son fundamentales. Soy independiente. No me gusta el mundo que nos han dejado nuestros padres. No necesitamos jefes, la estructura horizontal es la adecuada. La cultura es y debe ser libre y gratuita. Todo ocurre en tiempo real, no hay tiempo para planes a largo plazo. Tengo toda la información que necesito a mi alcance. Soy multitarea. Mi vida personal y profesional se mezclan. En mi empresa nadie se entera de nada, los jefes los que menos. No quiero ir de traje, eso es para viejos. La vida es aburrida, sólo mi espíritu puede cambiar eso. Quiero compartir mis momentos con todo el mundo.

Comportamiento diario:
– Trazar una ruta diaria típica de nuestro usuario (Es sorprendente la cantidad de oportunidades de impactar que puede generar esta visión).

Interacciones sociales mencionadas en la entrevista (experiencias):
Se trata de destacar frases significativas que tu comunidad haya dicho durante las entrevistas. Nota: Son frases sacadas de comentarios de posts, blogs y encuestas en internet. Dan una buena idea de como pueden ser especialmente significativas para la marca.
Quiero que me presten atención. Me siento bien cuando aprueban mis opiniones. Tengo muy claro quien soy aunque no esté de acuerdo conmigo. A veces comparto cosas con las que no estoy de acuerdo, o que ni he leído. Quiero un trabajo divertido, en el que pueda ser yo mismo y conocer mucha gente. Las imágenes se entienden mejor que las palabras. Comento lo que veo en televisión en redes sociales. Mi vida es extraordinaria y debo compartirla, no soy menos que nadie. Me encanta que mis amigos vean como me divierto. No quiero que mis padres estén en la misma red social que yo. Subo fotos de mis amigos. Publico cosas que no he leído.

Redes sociales de uso personal / profesional:
Listas las redes sociales en las que se mueve como individuo y como empleado.

¿Cómo ayudamos a la Persona?
– Piensa: ¿qué propone la marca para ayudarle en sus metas vitales?¿y en sus retos diarios? ¿cómo resolvemos sus problemas?

¿Qué rutinas estamos desaprovechando?
– Evaluar los contactos que tenemos con la comunidad y como encajan en su rutina diaria, sus relaciones, sus intenciones, etc.
– Evaluar los contactos que podríamos tener con la comunidad y como encajarlos en su rutina y relaciones.

¿Qué etiquetas, palabras y valores usamos que nos acerquen a la Persona?
– Lista de palabras y valores que podrían acercarnos más a nuestra comunidad. Algo así como un SEO vital.

¿Qué mensajes debemos emitir?
– Determinar un mensaje claro de la marca que encaje en sus metas, retos y problemas.

Elevator Pitch (Si, yo también odio la frase).
– Describe en una sola frase como se atienden las necesidades y aspiraciones de la Persona.

¿Y con todo esto qué hago?

En general desarrollar Personas es muy útil para poder entender valores cualitativos y generar creatividad. Se trata de proponer experiencias personales, así que la persona debe estar en el trasfondo de todo esto.

A través de la Persona podremos proponer experiencias más singularizadas. Aún así los términos cuantitativos (la segmentación) no debe faltar. Una buena combinación de Persona y Segmentación es lo ideal. Esta visión seguro que refresca toda la gama de servicios, promesas, oportunidades de contacto, experiencias y sensaciones.

La métrica y el peligro de no ver más allá de los números

Los números, esos bichos cegadores

Los números, esos bichos cegadores

Está claro: gracias a que todo es medible en redes sociales, la analítica web, y sobre todo esos informes tan monos que nos envía nuestro Community Manager sabemos exactamente lo que quieren nuestros clientes. Nuestra política de contenidos está perfectamente definida en un PowerPoint que nunca aparece, y sabemos exactamente qué es lo que funciona y qué es lo que nadie lee.

¿Cierto? Bueno, eso es tan cierto como preguntar a los clientes “¿y usted qué quiere?” y pensar que ya estamos enfocados en el cliente. Este planteamiento tienen limitaciones que pueden darnos un buen y corporativo susto. Si nos fiamos demasiado de los fríos datos habrá que lidiar con 2 problemas:

    1. No escuchamos: sólo sumamos y restamos -> Perdemos calidad.
    2. Los clientes podrían necesitar algo que desconocen que existe, o estar equivocados -> Perdemos oportunidades.

No escuchamos, apenas escaneamos

Estamos obsesionados con el número de seguidores, su impacto web, RTs , Likes, Pins, Menciones, Trends. Los hashtags molan, pero se les puede dar la importancia incorrecta.

Estudiar una comunidad no es buscar hashtags. Se trata de percibir las experiencias de personas que hablan abiertamente sobre ello, y es una mina de oro si se presta atención. Si fuera tan sencillo como sumar y restar contactos, likes o RTs entonces IFTTT y otras herramientas de automatización serán sustitutos de la voluntad. Se trata de identificar experiencias personales, no de monitorizar palabras.

Probablemente WhatsApp tenía estudios que decían que 0.89€ era barato, pero para los usuarios de Android la experiencia era la de engaño, estafa o quizás sólo confusión. Nadie discutía el precio, todos hablaban sobre lo que a ellos les suponía tener que pagar. ¿Irracional? Tu comunidad no es C3PO, ya no vendemos productos ni servicios: vendemos sensaciones.

Si sólo observas los valores métricos de algunas palabras se pierden los valores de marca, la subjetividad y la calidad. Oh sí, valorar la calidad está inferida dado que un contenido de calidad se disfruta de una mayor difusión. Eso no es del todo cierto, o sólo lo es si aíslas el valor “calidad”. Si te equivocas con la hora, el canal, el tono o el formato de difusión podría ser una excelente contenido pero como a la chica de Burning habrá que cantarle:  ¿Qué hace un contenido como tú en un canal como éste?

Cada click e interacción es un contacto con nuestra audiencia. Si tu interactividad no contempla lo que busca tu comunidad seguirás teniendo datos de rendimiento, pero no tendrás nada que te avise de que algo falla en la base.

Además, está en la naturaleza humana el deseo de superar un resultado numérico y ser un gurú hasta para abrir botes de pepinillos. Si un contenido interfiere con el espíritu de la marca pero nos permite sumar un numerito en el casillero tendremos la tentación de usarlo, y más en redes sociales. El deseo de acumular dinero del monopoly (si no te aporta nada carece de valor real) será demasiado fuerte.

Los clientes podrían necesitar algo que desconocen

Google Analytics nos muestra el resultado de lo que se lee en nuestros posts, en nuestras páginas o que botones son los más clickados. Pero esos informes no muestran la necesidad de un nuevo contenido, producto o servicio.

Si sólo observas entre A y B nunca probarás C. Quiero decir, el análisis cuando es exclusivamente métrico es un enfoque reactivo: nos dice qué ha pasado con lo que ya existe. Es tan necesario conocer qué ha ocurrido como prescindir de la inercia y pensar de manera más amplia sobre los contenidos.

Probablemente hace años todo mostraba que Symbian era un exitoso SO para móviles y Nokia un líder fuerte. Ese día Apple hizo una presentación sobre iPhone, y marcó un punto en el calendario de muchos fabricantes que les colocaba con 2 años de retraso. Cuando ya era demasiado tarde sus análisis comenzarían a emitir señales.

Personalmente no me imagino esta escena:
Apple – Hola somos de Apple y queríamos saber qué necesita Ud…
Investigado – Oh, vaya, pues un iphone que colme mis deseos aspiracionales sería perfecto, gracias.

¿Ridículo? Cierto, pero es que el enfoque de analítica es muy reactivo y difícilmente te podrán en disposición de crear algo nuevo, romper y tomar la delantera en tu sector. Las métricas funcionan como un puzzle, es difícil crear algo nuevo contando sólo con piezas viejas. No se trata de atacar la analítica, se trata de ir más allá a la hora de plantear una estrategia de contenidos.

Nota: Otra cuestión muy diferente a lo que comento en este post es el Big Data, que sí podría reunir esas condiciones de estudio y evolución o predicción.

Crear marca, contenido estratégico

Cada día competimos por la atención de nuestra comunidad y es importante que aceptemos que nuestro contenido debe estar íntimamente ligado a nuestro posicionamiento de marca. Además, este posicionamiento de marca se debe alinear con la experiencia de usuario que estamos proponiendo a nuestra comunidad.

No todo son números, y si tu responsable de Marketing vale tanto como su presupuesto deberías sumar su salario al presupuesto para aumentar su rendimiento, seguro que sabrá valorarlo. El dashboard es una excelente manera de conocer qué ocurre con los contenidos de tu empresa, pero debe convivir con un estudio y reflexión que vaya más allá y se centre en las experiencias que los usuarios demandan.

Las personas a veces se ponen nostálgicas, y las empresas a veces se deben “poner estratégicas”.